El Arousa pelea contra el barrizal

Antonio Garrido Viñas
Antonio Garrido VILAGARCÍA / LA VOZ

DEPORTES

06 dic 2014 . Actualizado a las 10:56 h.

Las comparaciones son odiosas. Tras el partido del pasado domingo en A Lomba se levantaron voces quejándose, y con razón, del estado del césped de A Lomba. Lo que hace seis días parecía un infierno, esta tarde probablemente sería el paraíso. Porque lo más probable es que hoy el conjunto de Piscis se reencuentre con aquel fútbol de antaño, el del pelotazo y tentetieso y el barro salpicando al espectador de la primera fila. Ni el más optimista de los seguidores del Ribadeo confía en que el campo pueda aguantar hoy los noventa minutos del partido sin mácula porque en esa zona de Galicia las lluvias caen de manera insistente desde hace un par de semanas.

El Ribadeo tuvo que suspender su anterior encuentro por el pésimo estado del terreno de juego, que desde entonces no se ha tocado, pero lo más probable es que las camisetas arlequinadas necesiten de la mejor lavandería al concluir el encuentro.

Piscis es perfecto conocedor de la situación y por eso lleva toda la semana pensando cómo salvarla de la mejor manera. Alguna duda en el equipo inicial llega al respecto y, es probable, que no se resuelva hasta que el preparador del Arousa compruebe a pie de campo cuál es el estado del terreno de juego. La presencia de Vixo, por ejemplo, en el once es algo que seguramente se dirimirá en Ribadeo.

La gripe

La semana no ha sido demasiado tranquila para el conjunto arlequinado, que ha visto como un elemento extraño se ha colado en su vestuario. La gripe ha atacado por todos los flancos. Rivas, Camiño o el propio Piscis han sido de los más damnificados aunque el virus no restará efectivos en la convocatoria, que el técnico tenía previsto hacer pública al finalizar el entrenamiento de ayer, que se estaba celebrando al cierre de esta edición.

El preparador arlequinado está especialmente preocupado por los hombres de vanguardia del Ribadeo, «fuertes y rápidos», según sus palabras, y que llevan complicando la vida de la mayoría de los equipos en la presente temporada. Más allá del estado del terreno de juego -o quizás gracias a él- lo cierto es que el Ribadeo se está mostrando especialmente sólido en casa y eso le permite transitar sin mayores apuros por la zona noble de la clasificación.