El jugador del Lugo gestiona una tienda de productos selectos en Albacete
02 dic 2014 . Actualizado a las 05:00 h.Las vacaciones del último verano fueron breves para José Juan. Después de firmar una actuación estelar en el último partido de la pasada temporada ante el Mirandés, el portero del Lugo se desplazó a Albacete. Era el momento de tomarse un respiro después de la inacabable Liga de Segunda División. Pero los planes no pasaban por el reposo. Junto a su esposa, puso en marcha El Colmado, un establecimiento de productos gourmet que ya ha recibido un galardón en la ciudad manchega. De esta manera, el candado rojiblanco inició con éxito su periplo como empresario en un local ubicado en el centro de la localidad. «Tenemos un poco de todo y parece que la gente acoge bien los productos gallegos», comenta.
La idea de montar un negocio rondaba por la cabeza de José Juan desde hace tiempo. «Cuesta decidirse. Pero finalmente tiramos hacia adelante en estos tiempos de crisis», narra el deportista. También realiza planes de futuro en torno a su faceta empresarial: «En principio, cuando me retire, viviré en Albacete. Estaré en la tienda. Nosotros no somos como los jugadores de Primera, que ganan mucho dinero». Se prepara para el momento y se familiariza a marchas forzadas con los productos que despachan en el establecimiento. Por pasión y devoción. Aunque reconoce que el peso del local lo lleva su esposa.
«Hasta hace poco, no sabía nada de vinos», afirma el futbolista. Pero, más allá de los caldos, una de las apuestas más firmes de la tienda son los productos gallegos. «Las empanadas son de lo que más se vende», relata José Juan. «Las llevamos recién hechas dos días a la semana», añade. Aunque el albariño también tiene pegada en tierras manchegas.
La faceta empresarial de José Juan ya se ha hecho notar durante esta temporada en el vestuario del Lugo. «Si veis que entro al estadio con cajas, es que llevo algo para organizar un pincho con los compañeros. Lo hacemos muy habitualmente», señala. Y los paladares del conjunto rojiblanco parecen agradecidos con los productos presentados por el portero. «Dijeron que estaba todo muy bueno», expone.
La idea de compartir la comida con otros futbolistas ya ha sido trasladada al seno de un rival directo en Segunda: el Albacete. Diego Rivas, portero naronés que milita en la escuadra manchega, es cliente habitual de El Colmado. Y José Juan lo agradece: «Quise invitar a su equipo a un pincho, igual que hice en el Lugo».
Mientras desarrolla su actividad profesional como futbolista en la ciudad de la muralla, su esposa controla la marcha de la empresa a través de la informática y con visitas regulares a su ciudad natal.
Una dificultad de gestionar un negocio de productos alimenticios selectos puede radicar en eludir las tentaciones. Mantener la línea es clave en el deporte. Y, además, José Juan es uno de esos jugadores que pierde peso cada temporada. Ahora, todo será un poco más difícil. El portero del Lugo reconoce que se le va la vista «sobre todo a los chocolates». «También hay una torta. Cuando la veo pienso que, cuando me retire, le voy a pegar cada bocado...», se resigna. «Aunque de vez en cuando cae un pellizquito», indica.