El Oleiros es un equipo muy modesto pero con mucha historia. Es uno de los clásicos en las diferentes competiciones de la comarca. Comenzó a escribir su currículo en el año 1970. Fue fundado gracias al empeño y a la afición al fútbol de un grupo de personas de la parroquia y en especial de Cándido Sobrido y Manuel Cameán, vecinos que aún continúan llevando las riendas de un club que empezó a competir en la Liga de O Sar en 1975.
Los comienzos fueron muy duros y sacrificados. «Tivemos que traballar moito», recuerda el presidente, Cándido Castro Sobrido. Había mucho interés por poner en marcha un equipo en la parroquia pero faltaba lo fundamental: el campo de fútbol.
Construir el recinto deportivo no fue fácil. «Había un sitio moi bo no que hai moitos anos estaba situada a capela de A Trinidade. Alí mesmo fixemos o campo que hoxe leva ese nome». El terreno era «baldío». Directivos, vecinos y jóvenes se pusieron manos a la obra. No había dinero y todos tuvieron que arrimar el hombro.
El trabajo más duro lo hizo una empresa de Boiro que fue cobrando poco a poco. El club organizaba todos los jueves un baile social y con la recaudación iba pagando de forma paulatina al constructor.
La directiva quería un campo en excelentes condiciones y su ilusión era uno con césped natural. «Trouxemos setenta camións de terra negra», pero fue imposible sostenerlo. El dinero para su mantenimiento y también la falta de agua provocó que la cancha se quedase en un firme de tierra.
Y es que el agua tenían que subirla a cubos a un depósito para poder regar y para que se duchasen los jugadores. Las casetas se construyeron con ladrillos desechables de una empresa de San Pedro de Muro y la piedra la cogieron en el monte.
En la actualidad, el campo de A Trinidade está sufriendo una reforma y en las próximas semanas contará con césped artificial.
Apuros económicos
Castro Sobrido reconoce que en los cuarenta años de historia pasaron muchas cosas. El problema económico es su principal hándicap. El año pasado tenían 35.000 euros de presupuesto y esta temporada «será moito menos». Aún así, no arrojan la toalla y el club «seguirá moitos anos». Tiene 50 socios que pagan una cuota de 30 euros.
El club está en Segunda Autonómica y además cuenta con cuatro equipos en categorías inferiores. Este año, según el presidente, se marcan como objetivo quedar entre los primeros. La ilusión y las ganas no le faltan a la directiva y al plantel.
El conjunto ribeirense tan
solo cuenta con
una masa social
de 50 socios