Manu Fernández: «El nivel de compromiso del año pasado dista mucho del de ahora»

Aleixandre Méndez
Álex Méndez PONTEVEDRA / LA VOZ

DEPORTES

El ya extécnico del Pontevedra admite que no le sorprendió su destitución tras empatar ante el Silva

14 oct 2014 . Actualizado a las 10:22 h.

La destitución de Manu Fernández (Pontevedra, 1982) puso fin el domingo a una etapa de más de una década como jugador y entrenador de un técnico que cumplió en el último año el sueño de dirigir al equipo de su corazón. En su adiós, Fernández admite que su destitución no le sorprendió tras el empate frente al Silva, defiende su trabajo y expresa su confianza en que el equipo logre sus objetivos. Eso sí, advierte que solo será posible si los jugadores se comprometen «al 100 % con lo que tienen entre manos».

-¿Le sorprendió su destitución?

-No, no fue una sorpresa. Sabiendo que los resultados no estaban siendo positivos y todo lo que estaba ocurriendo alrededor, era de esperar y hay que aceptarla.

-¿Entiende la decisión?

biera gustado que la confianza fuese mayor. Pero puedo entender que, desde el punto de vista del consejo, están presionados y necesitan soluciones, y evidentemente la más sencilla siempre es la de cambiar de entrenador.

—¿Qué ha pasado para que el equipo no diese el rendimiento esperado en este inicio de curso?

—Está claro que no acabaron de funcionar las cosas. El equipo se autoimpuso una presión que quizá nos acabó pasando factura. Y también hemos tenido partidos en los que la fortuna no nos permitió sacarlos adelante, pese a tener ocasiones muy claras. Pero lo cierto es que no hemos estado a la altura de lo que se esperaba de nosotros a nivel deportivo.

—El equipo llegaba al domingo tras dos tropiezos en liga, pero, ¿le decepcionó especialmente el pasado miércoles frente al Boiro en la Copa RFEF?

—Sí, sin duda. La actitud del equipo no fue la que tenía que ser. Eran jugadores que en su mayoría ya estaban el año pasado, y sí que me decepcionó bastante lo que vi el miércoles. Está claro que no estaban buena parte de teóricos titulares, pero lo hice a sabiendas de lo que podía ocurrir, porque lo importante era el domingo. El entrenador intenta acertar y son los jugadores los que hacen la apuesta buena o no.

—¿Cree que los jugadores estaban comprometidos con el proyecto y con el entrenador?

—No lo sé, eso está en la cabeza de cada uno. Yo sé lo que tenía el año pasado, y este han cambiado muchos jugadores, más de los esperados. Y es cierto que ha habido un cambio evidente. Respecto a si los jugadores no han estado a su nivel, es una pregunta más para ellos que para mí. Yo no voy a pensar mal de nadie hasta que se demuestre lo contrario. Lo que sí es cierto es que el nivel de compromiso del año pasado dista mucho del de ahora. Eso es una certeza.

-Entiendo, entonces, que una de las claves ha sido que el equipo no ha logrado ser una piña como la temporada pasada...

-Puede ser, aunque todavía es pronto. Hay diez personas que han entrado en este vestuario hace tres meses. Hay jugadores que no te conocen, que vienen de distintos sitios, hay unos egos diferentes, con una forma de ver el fútbol diferente? Es difícil hacer una piña desde el principio, aunque esto también es algo que es cuestión de tiempo.

—¿Se ha sentido respaldado por el club hasta su cese?

—Es complicado de decir. Los resultados no eran positivos, los consejeros tenían unas expectativas altísimas que no se estaban cumpliendo y entiendo que esa confianza se fue diluyendo. Pero nunca me he parado a pensar en sí tenía o no su confianza. Yo me he limitado a trabajar con el equipo y con el cuerpo técnico.

—¿Cree que le ha perjudicado el hecho de ser un entrenador renovado por el anterior consejo?

—No lo creo, aunque tampoco es una pregunta para mí. Creo que si el equipo estuviera bien posicionado, seguiría en el cargo. Sé que se han comentado muchas cosas, pero yo prefiero no pensar en ellas. Además, entiendo que si no me hubieran querido, lo más fácil hubiera sido destituirme al principio y no esperar hasta ahora.

—¿La afición ha sido justa con el equipo?

—Sé como es esta afición, soy parte de ella. No vive del pasado. En el play off estuvo muy bien, conseguimos tenerla de nuestro lado, pero eso se acabó en Puertollano. Este año había que volver a empezar y la gente vive del día a día, el fútbol es así. Ellos hicieron su valoración de lo que el equipo estaba ofreciendo y es totalmente respetable.

—¿Cómo ve al equipo de cara a cumplir los objetivos marcados?

—Lo veo con las mismas posibilidades que al principio. La liga está muy igualada, y ahora con el cambio de técnico, habrá ganas de mostrarse al nuevo entrenador. Esas cosas que siempre pasan cuando se cambia. Supongo que el equipo irá ahora un poco para arriba y tiene talento suficiente para ser campeón o estar en el play off. Espero que los jugadores se comprometan al 100 % con lo que tienen entre manos.

—Se pone fin a un año en el que ha cumplido el sueño de dirigir al Pontevedra. ¿Qué valoración hace de esta etapa en su conjunto?

—Desde el día que empecé sabía que la valoración cuando acabase iba a ser positiva, pasase lo que pasase. Es cierto que queda un poco empañada por este final, pero me quedo con los buenos momentos, con levantar un equipo que estaba hundido en la tabla logrando que jugadores todavía amateurs se sintiesen importantes, que conseguimos que la afición nos apoyara y nos siguiera a sitios tan lejanos como Tenerife… Repito, me quedo con los buenos momentos, no los voy a olvidar nunca, y los malos los guardaré en un cajón.

—Cuál será el futuro de Manu Fernández?

—Todavía no he pensado en nada. Primero descansaré un poco, seguiré viendo fútbol y después intentaré encontrar una nueva oportunidad para seguir trabajando en lo que me gusta, que es ser entrenador de fútbol.