El valenciano dio el susto en los primeros entrenamientos libres de MotoGP en Aragón
27 sep 2014 . Actualizado a las 04:00 h.El piloto español Héctor Barberá, del equipo Avintia Racing, dio ayer el susto en los primeros entrenamientos libres de MotoGP de ayer del Gran Premio de Aragón, después de que su nueva Ducati se incendiase aparatosamente y sufrir una quemadura de segundo grado en el brazo izquierdo.
Tras presentar el jueves en el circuito la nueva Ducati Desmosedici con la que el valenciano va a disputar las pruebas que restan hasta el final de la temporada 2014, el estreno en los primeros libres no fue el esperado y un problema mecánico provocó que la moto se incendiase cuando Barberá estaba en sus primeras vueltas.
Así, Barberá, según explicaron desde su equipo, sufrió una quemadura de segundo grado a nivel de la cara anterior del brazo izquierdo, lesión diagnosticada por los doctores Xavier Mir y Ángel Charte, que le trataron con crioterapia y cura oclusiva, además de con analgesia intravenosa, lo que permitió que, pese a las molestias, estuviese disponible para el segundo libre. «Ahora mismo el brazo me escuece muchísimo, aunque luego estas cosas, con la adrenalina, se pasan una vez que estás encima de la moto. Todos los analgésicos que he tomado me han dejado ahora un poco despistado, pero estoy razonablemente bien, con ganas de volver a subirme a la moto», comentó Héctor Barberá
Una sesión agridulce
El valenciano reconoció que le dio «un bajón» tras el percance, pero luego recuperó el ánimo. «He visto que en nada he hecho 50.4, sin que funcionase bien el cambio, con problemas de embrague, mejorando lo de la mañana. Así que te deja la sensación esa de ?qué podría haber hecho? de poder haber contado con todo el día», confesó.