Los remeros de Cabo da Cruz regresaron de la Bandera de La Concha con mejores sensaciones que la semana pasada. Y es que los pupilos de Gustavo Vázquez finalizaron la regata de ayer en sexto lugar, por delante de Portugalete y de la local Donostiarra. El presidente del club, Mario Vidal, señaló que en el día de ayer «as ensacións foron moi boas». El dirigente comentó que el ritmo fue mucho mejor que la semana anterior y «collemos moi boa remada».
Los crucenses salieron muy fuertes e incluso lideraron su tanda, la primera, durante un buen tramo pero San Juan les fue recortando terreno hasta adelantarles. Aún así, la bancada barnanzana finalizó en segundo lugar pero en el cómputo de la clasificación fue sexta, tres segundos por delante de Portugalete.
A pesar de mejorar con respecto a la regata de la semana pasada, Cabo da Cruz finalizó la edición de este año en séptimo lugar, pues fue incapaz de mejorar en el cómputo general a Portugalete, que le quitó cinco segundos.
Los remeros regresaron muy contentos por las sensaciones vividas en el agua y también por participar en la prueba más importante de España, reservada solo para los ocho mejores barcos del norte.
Animación
La expedición crucense no estuvo sola en San Sebastián. Alrededor de doscientos aficionados acompañaron al equipo y se dejaron notar en las inmediaciones del arenal donostiarra, pues no dejaron de animar en todo momento.
Ahora, los crucenses solo piensan en finalizar la temporada en la ACT. Quedan dos regatas para las que deben prepararse esta semana, pues serán definitivas para la clasificación final de esta temporada. El sábado, la localidad de Bermeo acogerá la penúltima regata de este año. El domingo, la Liga echará el telón en aguas de Portugalete.
Los crucenses acuden a estas dos citas con la intención de defender el cuarto puesto en la clasificación general, pero según apuntó Mario Vidal «non vai ser doado». Y es que los rivales también aprietan. El principal enemigo para intentar mantener este puesto en la embarcación de San Juan. Sin embargo, los crucenses confían en sus posibilidades y quieren cerrar una año espectacular.