De Laias a la cima de los Ancares

Alberto Contador preparó la etapa decisiva de la prueba en la instalación termal


ourense / la voz

Los ourensanos en general y los aficionados al ciclismo en particular comenzaron a paladear ayer el sabor de la Vuelta a España, que hoy iniciará su penúltimo -y decisivo- episodio desde el corazón de la Ribeira Sacra.

La etapa Santo Estevo de Ribas do Sil - Puerto de Ancares arranca con el halo monumental del remodelado monasterio, para darle a la localidad de Luíntra el protagonismo de una salida en la que brilla con luz propia la batalla que librarán, a lo largo de más de 185 kilómetros, el madrileño -de Pinto- Alberto Contador y el británico -nacido en Kenia- Chris Froome.

Es un duelo de altura, un combate de Tour que los franceses y el resto del mundo se quedaron sin ver a causa de sendas caídas y que ha sido derivado por arte de birlibirloque a las carreteras españolas y, concretamente hoy, a las sinuosas carreteras gallegas que partirán de la provincia de Ourense, para terminar en la mítica cumbre lucense.

Y antes de esa refriega sobre pedales, un Contador que quiere volver cuanto antes a lo más alto del ciclismo mundial encontró en el Hotel Balneario Laias Caldaria un entorno adecuado para preparar su asalto a un nuevo título. Llegó tras un rápido viaje desde Cangas, donde terminó la disputa de ayer, una de esas consideradas de transición, pero nada más encarar a la prensa que lo rodeó en la meta de la villa de O Morrazo, admitió que hoy sería un día determinante. Ante las cámaras de televisión explicó que esperaba dormir sin problemas y que durante esta edición de la Vuelta le había venido bien llevarse varios capítulos de una serie de televisión cuyo nombre no especificó.

Si el pedaleo a ritmo diesel de Froome no se le cruza entre ceja y ceja o logra conciliar el sueño antes de completar un episodio, el reposo será perfecto. Si por el contrario, tiene que insistir con alguno más, la situación se complica, pero Alberto también añadía que hasta ahora todo había rodado según lo previsto en la ronda española y esta vez contó con el extra del bucólico paisaje del río Miño abriéndose camino por O Ribeiro.

Esa fue la elección del Tinkoff Saxo, un equipo nacido en Dinamarca gracias al empeño de todo un ganador del Tour como Bjarne Riis, quien vendió la licencia UCI Pro Team al multimillonario banquero ruso, Oleg Tinkov. El magnate, que en su cuenta de twitter solo sigue a dos perfiles (su banco y su escuadra ciclista) está viviendo la carrera con pasión y ayer se mostró muy accesible con varios aficionados que acudieron hasta Laias e incluso departió unos segundos con el alcalde de Cenlle, Gabriel Alén.

El regidor ya había recibido minutos antes al propio Contador a las puertas del recinto hostelero, donde firmó una bicicleta a otro de los seguidores que lo animó a sentenciar hoy la Vuelta y a practicar otra muesca en su imaginario revólver. Con toda seguridad serán muchos más los amantes del ciclismo que hoy lo vitorearán en la sesión de firmas de la salida y en los prolegómenos de la etapa reina.

en directo El líder de la vuelta a españa descansó en el hotel balneario de caldaria

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