Adiós del portero con brazo de oro

Montse García Iglesias
montse garcía LALÍN / LA VOZ

DEPORTES

MARCOS MÍGUEZ

Pablo Pedreira deja la competición tras 23 años en el primer equipo del BM Lalín

19 ago 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Pablo Pedreira comenzó a principios de agosto la pretemporada en las filas del Balonmán Lalín como hizo a lo largo de su dilatada trayectoria de 23 temporadas en el primer equipo. Sin embargo, esta vez es diferente. El portero, a sus 43 años, ha decidido dejar la competición, que no significa que abandone este deporte. «Primeiro foi polos anos e está aí o cansanzo e, ademais, fun pai en marzo e apetéceme tamén poder disfrutar o tempo libre coa familia», explicaba ayer Pablo sobre su decisión de retirarse.

Su imagen estará siempre asociada a la portería rojinegra. En este club desarrolló la práctica totalidad de su carrera deportiva, con la excepción de dos años que había estado formando parte de otro club de la capital dezana por diferencias con el entonces entrenador. Pero además de sus intervenciones en la portería Pablo ha dejado un sello propio: su brazo de oro. Sus pases milimétricos a sus compañeros para las contras eran por todos conocido. Muchos de los entrenadores rivales cuando jugaban contra el Lalinense advertían a sus pupilos del peligro y que estuviesen atentos a esta «arma» del meta rojinegro. En varias ocasiones logró goles de portería a portería.

El guardameta, que empezó a jugar con 9 años, está entrenando pero con el objetivo de «non perder o fío» con el deporte y sus compañeros. Pero lo hará ya sin la presión de saltar la cancha y mantenerse para rendir al máximo nivel. Sobre los mejores y peores momentos de toda esta larga trayectoria, Pablo lo tiene claro: las fases de ascenso disputadas. «Foron o máis bonito pero tamén triste porque nunca conseguimos subir», manifestó. También recuerda años difíciles. «Por dúas veces estivemos aí a punto de descender e despois conseguimos manternos», asegura. De esos momentos más complicados extrae también las consecuencias positivas. «A nivel de equipo une máis estar para non descender que para ascender», destacó Pablo Pedreira.

Con una trayectoria tan amplia, al portero le tocó vivir etapas en la que el Lalinense contaba con fichajes de fuera en su plantilla en momentos de bonanza económica hasta ahora que todos son de Lalín. Aunque reconoce que hay diferencias, «a nivel de entrega, ao final a xente vai porque lle gusta», aseguró el portero.

El portero destaca las cualidades de sus compañeros que esta temporada defenderán la meta rojinegra. «Salvo polos anos que botei, non destaquei como eles. Mouriño estivo en equipos de Asobal, Durán tivo moitas ofertas e estivo coa selección, Iago tamén ven de estar noutros equipos.. », aseguró para incidir en su calidad, añadiendo con modestia que si algo pudo destacar durante estos años en los que puso esfuerzo y trabajo es precisamente «polo contraataque».

Estos últimos años, para Pablo también fueron especiales. Su hermano era el entrenador del equipo y también le tocó compartir vestuario con sus sobrinos, José y Román. «Claro que cambia un pouco, pero tamén cando era Budi compañeiro. Ao final sabes perfectamente como é a outra persoa e que lle molesta», aseguró. Indica que, precisamente, por sus sobrinos incluso prolongó algo más su carrera sobre la pista de lo inicialmente previsto. «Houbo unha tempada que estiven a punto de deixalo pero por ter a oportunidade de precisamente xogar con eles (José e Román) non o fixen. Agora dinme que espere polo fillo...», aseguró sonriendo. Aún faltarían años. «Agora o que me apetece é desconectar. Foro moitos fines de semana... ¡A cántas bodas de compañeiros non fun!», aseguró. Eso sí, en su pasión por el balonmano deja la puerta abierta a continuar colaborando.

«As fases que xogamos foron o máis bonito pero triste porque nunca conseguimos subir»

Portero del Lalinense