Campo joven con aroma de clásico

Manuel Piñero BAJO PAR

DEPORTES

07 ago 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Todos ven a Rory McIlroy en condiciones de marcar una época. Yo también porque tiene un juego estratosférico y da la sensación de que ahora aglutina también la confianza y la estrategia. Tras la victoria en el Open Británico, su segundo grande consecutivo puede conseguirlo en Valhalla, un campo joven, diseñado por Jack Nicklaus pero con aroma de clásico. Pronto lo será. Ya ha recibido torneos importantes -otro PGA, la Ryder del 2008, varios PGA sénior...-. La última vez que jugué allí se desbordó el río que pasa junto al campo porque las condiciones meteorológicas no fueron las mejores. La previsión es otra esta vez. Es un recorrido que premia la precisión en los segundos tiros a green.

McIlroy lidera a los chavales de la nueva generación que están jugando bien. También Rickie Fowler luce una extraordinaria forma. Y quizá podamos ver por fin a Sergio García como ganador de un grande. También Scott necesita reengancharse de nuevo al primer plano, y es otro de los jugadores con opciones de salir de Louisville convertido en el nuevo número uno mundial.

Se reparten las últimas plazas para la Ryder Cup, a la que aún opta Jiménez, pero necesita una muy buena actuación o, de lo contrario, dudo que el capitán McGinley le envíe una invitación. A los 50 años Miguel tendría más complicado enfrentarse a dos jornadas como las iniciales de la Ryder, de 36 hoyos. Pero nos está acostumbrando a las sorpresas y podría protagonizar otra en Valhalla, un campo idóneo para sus condiciones, sobre todo si está un poquito duro. Porque ya es un recorrido largo y el agua lo haría algo pesado.

¿Y Tiger? Hasta última hora le dio vueltas a su presencia en el tee de salida. En mi opinión, si no se encontrase en plenitud por la lesión, y con las dudas que arrastraba, sería positivo que se hubiese descartado para comenzar a preparar el 2015. Pero, si está bien, adelante.