El seleccionador brasileño revela el pánico que sintió el equipo tras el golpe de Zúñiga
06 jul 2014 . Actualizado a las 18:29 h.El seleccionador de Brasil, Luiz Felipe Scolari, reveló que su equipo vivió momentos de pánico inmediatamente después del rodillazo del colombiano Camilo Zúñiga que excluyó del Mundial 2014 a Neymar. Según Scolari, cuando cayó al suelo la gran estrella brasileña reveló al lateral Marcelo que no sentía sus piernas, lo que causó un gran susto en la comisión técnica.
El entrenador relató que, tras la falta Marcelo, se arrodilló junto a Neymar y preguntó qué sentía: «Él dijo: 'No siento las piernas'. Asustado, Marcelo llamó al doctor, pero el doctor no pudo entrar porque no está permitido. Fue una gran confusión». «Fue un gran shock: la imagen de Neymar siendo llevado en camilla hacia el avión, las dificultades, el llanto», relató Scolari, quien admitió que, para su equipo, la baja de Neymar fue algo equivalente a «una catástrofe».
«Neymar era nuestra referencia, era una de nuestras referencias, porque es un jugador que marca la diferencia en cualquier equipo. Nos quedamos en una situación en la que hemos perdido algo que no queríamos perder, principalmente para semifinales y final», dijo el técnico. Scolari reveló además que pidió a Neymar que, cuando se sienta mejor, vaya a los estadios para seguir los partidos de Brasil. «Estará con nosotros si puede, ya sea en el banquillo o en la tribuna. Le hemos pedido esto. Todo dependerá de su estado en los próximos días. Por su voluntad, tengo la certeza de que lo hará», agregó en las horas posteriores de la clasificación de Brasil para semifianles, tras superar a Colombia.
Lesión sin graves repercusiones
Según el médico de la selección brasileña, José Luiz Runco, a raíz de la fractura en la tercera vértebra lumbar causada por el rodillazo de Zúñiga, Neymar sentirá fuertes dolores por al menos diez días, y su recuperación tardará entre 30 y 45 días. No obstante, Runco aseguró que, de sentirse mejor, no hay inconveniente en que viaje a Belo Horizonte para seguir el martes el partido con Alemania en el que Brasil buscará el pase a la final.
«Él puede dar algunos pasos, puede caminar, no tiene ninguna lesión neurológica, nada que comprometa su vida como atleta ni como ser humano», dijo el facultativo, quien agregó que no ve problema en que viaje para ver a la selección siempre y cuando esté «sin dolor» y se sienta «confortable». Neymar abandonó a bordo de un helicóptero el búnker de Brasil en Teresópolis y se trasladó a su casa en la elegante playa de Pernambuco de la ciudad de Guarujá, vecina a Santos.