La defensa de la buena estrella

España mantiene su propuesta en el debut frente a la rejuvenecida Holanda de Van Gaal


Redacción / La Voz

El campeón del mundo a escena. España comienza el más difícil todavía, la defensa del título, frente Holanda, precisamente el rival ante el que conquistó la estrella que luce en su camiseta. Con el aval de una generación de futbolistas quizá irrepetible y la capacidad de un grupo que lo ha ganado todo en seis años, el fútbol español se apresta a un desafío inédito: ganar en territorio hostil, en el continente en el que ningún europeo ha puesto su bandera, y revalidar el título, algo que solo Italia (1930 y 1934) y Brasil (1958 y 1962) han sido capaces de hacer.

Una vez espantados los complejos de antaño, la selección se presenta con un plan que comenzó a trazar el desaparecido Luis Aragonés en el 2008 y en el que insistió Vicente del Bosque. Existe la idea, irrenunciable, aunque las dudas han surgido por el inexorable paso del tiempo y por el desgaste de una temporada de enorme exigencia. Pero este grupo se ha ganado una credibilidad incluso a prueba de lo que antaño sería considerado un fracaso. Con escaso tiempo para ponerse en marcha -apenas dos semanas de concentración- y un par de amistosos, la propuesta española no diferirá de la que exhibió cuatro años atrás. Del Bosque no ha desvelado si se decantará por el falso 9, en el que el papel le correspondería a Cesc Fábregas, o por un delantero capaz de escarbar en los espacios: Fernando Torres o Diego Costa.

En cualquier caso, el seleccionador español apenas ha modificado lo que ha funcionado desde el 2008. Incluso el núcleo duro -Iker Casillas, Ramos, Xavi, Xabi Alonso, Iniesta- permanece casi inmutable, de acuerdo a una propuesta irrenunciable. Aunque no adelantó el once inicial, todo parece indicar que en el estreno se guardará a Diego Costa, la alternativa al falso nueve, el goleador capaz de romper la aparente monotonía del juego combinativo.

Quizá el problema siga siendo la dificultad para encontrar el gol, pero, a cambio, la selección exhibe una enorme fiabilidad en las grandes citas: ha encajado solo 6 goles en los 19 partidos que ha disputado desde el 2008 en fases finales y Casillas está invicto en los últimos 433 minutos que disputó en un Mundial.

Si España apenas ha variado con respecto al equipo que cuatro años atrás maravilló al mundo en Sudáfrica, el fútbol espera a otra Holanda, alejada del conjunto bronco y áspero de entonces. Un conjunto, el holandés, en el que apenas era posible detectar algún rasgo de la Naranja Mecánica, de una selección con la que el fútbol no fue justo. Muy pocos se sintieron representados por un grupo cuyo talante quedó resumido en la patada de kárate de De Jong a Xabi Alonso o en la inmisericorde persecución a la que Xavi fue sometido por el bronco Van Bommel.

De cualquier forma, la selección de Vicente del Bosque se encontrará con un rival atrincherado en una defensa de cinco y dos mediocentros recuperadores, un grupo compacto que fiará todas sus posibilidades a cerrar los espacios y a pescar algún contragolpe mortal.

Van Gaal ha reconocido abiertamente que a Holanda, en plena reconstrucción, le falta un trecho para alcanzar la calidad del pasado y debe confiar en la fiabilidad defensiva y en la capacidad de sus veteranos: Sneijder, Van Persie y Robben. En cualquier caso, un estreno exigente, un choque, con Chile en el horizonte, trascendente para tener una primera fase más tranquila que la de Sudáfrica.

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