Los vascos se proclamaron campeones de Segunda el sábado tras la derrota del Dépor en Gerona
09 jun 2014 . Actualizado a las 11:18 h.El Eibar culminó ayer con un empate (1-1) frente al Numancia su espectacular temporada. El cuadro vasco se había proclamado el sábado campeón de Segunda tras la derrota del Dépor en Gerona y llegó a Soria en plena resaca de celebraciones por un ascenso histórico que premió el trabajo de un vestuario por encima del brillo de las individualidades.
El partido, con poco que jugarse más que la honra, estuvo necesitado de una velocidad más para llevar la emoción a las gradas, donde la afición eibarresa se hizo notar con sus cánticos.
El Numancia se adelantó fruto de un error monumental de Irazusta, que se durmió a la hora de despejar y cuando lo hizo estrelló el balón en el cuerpo de Sergi Enrich, quien anotó así su décimo gol de la temporada (min 15). Tras el gol el Eibar lo intentó con balones largos a la espalda de la defensa local, pero los pases no llegaron nunca a un rematador franco. El partido se abrió tras la expulsión del local Isidoro (min 38) y la entrada del gallego Jota con los armeros.
El visitante Capa falló solo ante Raúl Fernández, pero el portero se equivocó poco después, pues convirtió un centro de Gilvan Gómez en el tanto del definitivo empate (min 83).