El Atlético Granadilla no parece dispuesto a arrojar la toalla pese a que el 3 a 0 de la ida favorable al Pontevedra parece un resultado muy difícil de levantar para superar la segunda eliminatoria de la fase de ascenso a Segunda B. Asimilada ya la polémica por el cambio de horario del partido de vuelta, que finalmente se jugará el domingo a las ocho de la tarde en horario peninsular -las 19 horas en Granadilla-, el técnico del equipo tinerfeño, Alfonso Donate, advierte al Pontevedra que el encuentro no será, ni mucho menos, un paseo militar para los granates.
«Los chicos están ilusionados porque nos queda un partido, una final, que va a ser muy difícil pero que no es imposible», señala el entrenador rojiblanco en relación al ánimo de su plantilla. Donate ha empezado a trabajar esta semana de cara al choque con el aspecto psicológico por encima de la táctica y el apartado físico, ya que apenas tendrá tiempo de imprimir su sello a una plantilla que hasta hace una semana dirigió el destituido Toni Ayala. Por ello, sus esfuerzos se están centrando en lograr que sus pupilos logren la motivación y la confianza necesaria en sus posibilidades para intentar la gesta de dar la vuelta a la eliminatoria. Y para eso, su mensaje es simple pero muy claro. «Si ellos nos hicieron tres goles, por qué no vamos a poder hacerlos nosotros», se pregunta el preparador canario.
Después de lo sucedido en Pasarón, Donate asume que la empresa será complicada, ya que considera al Pontevedra «un equipo defensivo, muy compacto, y veremos por dónde podemos entrar». Pero, al mismo tiempo, parece tener clara cuál puede ser la clave para lograr su objetivo. «Saldremos con la idea de hacer un gol pronto, porque así ellos quizá cojan más respeto, e intentaremos hacer otro antes del descanso», adelanta. Y aunque reconoce que la imagen que ofreció su equipo en Pontevedra no invita a la esperanza, también avisa de que el partido de vuelta será radicalmente distinto. «Lo que está claro es que el Granadilla no va a ser el mismo que se vio en Pasarón», afirma.
De cara al domingo, y a expensas de lo que suceda en los próximos días, el técnico del Atlético Granadilla podrá contar con los mismos jugadores que actuaron en Pasarón, con la única duda de un Alozie al que se le detectó una fisura en la nariz a causa de un golpe recibido en el encuentro de ida. De todos modos, no parece que esta dolencia vaya a impedirle jugar un encuentro en el que el equipo canario parece que se empleará con un plus de motivación, ya que como señalaba el pasado martes su delantero Rubén Rosquete en las redes sociales cuando se desató la polémica por el horario, «por todo lo sucedido, [estamos] con muchas más ganas todavía de que llegue el domingo».