La gallega gana la Carrera de la Mujer, que contó con 30.000 personas
12 may 2014 . Actualizado a las 12:45 h.La carrera contra el cáncer, celebrada ayer en Madrid en un ambiente festivo, se convirtió en el evento más multitudinario del deporte femenino en Europa al reunir a 30.000 mujeres, casi 7.000 más que el año pasado en una prueba atlética. De todas ellas, la primera en cortar la cinta y entrar en la línea de meta fue una gallega, Vanessa Veiga (Gondomar, 1979), una mujer que en su regreso al atletismo tras casi una década ausente no solo está consiguiendo sus mejores resultados, sino que también se ha convertido en una referencia dentro de la disciplina deportiva. La vencedora invirtió un tiempo de 23 minutos y 36 segundos en cubrir los 7,3 kilómetros del recorrido.
«Es alucinante ver a tantas chicas corriendo -comentó a La Voz-. Nunca había visto semejante participación. Es una muestra de cómo se puede reivindicar la solidaridad a través del deporte». La gondomareña es una fija en este tipo de citas solidarias. Desde el primer momento se ha implicado apoyando con su imagen a carreras de este corte y a cambio se ha convertido en uno de los grandes referentes del atletismo popular. «Considero que es mi obligación intentar defender este deporte y me gusta que a través de mi estilo de vida, siendo madre y teniendo muchas dificultades, demuestrar que puedo hacer deporte a todos los niveles, estar vinculada a un ambiente sano y aprender a valorarse y superarse», comenta mientras resta importancia a su rol mediático: «Lo único que quiero es sentirme útil, no solo ganar carreras, sino que muchas mujeres se sientan reflejadas».
Además, desde su regreso la gallega ha tenido el don de combinar a la perfección este tipo de manifestaciones con su etiqueta de atleta de élite. Vanessa fue campeona de España de maratón en Madrid en el 2012, año en el que cumplió su sueño de convertirse en atleta olímpica.
A sus 34 años (el julio cumplirá uno más) Veiga tiró de veteranía para mandar en la carrera de principio a fin, llegando a la línea de meta con un segundo de ventaja con respecto a Laura Benguria. Las dos le sacaron más de medio minuto a Sonia Ruiz, la tercera clasificada, puesto que consiguió al esprint. Y aunque la vertiente solidaria fuera lo primordial, ser la primera de la marea rosa (el color de las camisetas) también era importante para la ganadora. «Cada vez que me pongo el dorsal yo intento dar lo mejor que llevo dentro. Participar para mí ya era súper importante y quería estar ahí apoyando la causa, pero si encima puedo ganar, mucho mejor». Al no correr ningún maratón esta primavera Veiga bajó el volumen de kilómetros y a partir del próximo mes volverá a cargar las sesiones diarias para buscar marca personal en otoño.