Haukur Palsson, alero del Breogán, se perdió el choque de la semana pasada frente al Melilla a causa de un esguince de tobillo. Y su participación en el duelo de mañana ante el Palencia no está asegurada. «No sé si llegará, porque no se ha entrenado todavía», confiesa el técnico Lisardo Gómez.
Las cosas pintan mejor en los casos de Schaftenaar, que padeció migrañas en el inicio de la semana, y de Pablo Almazán, que se ha restablecido de una contractura en el cuello.
De cara al compromiso de mañana contra el Palencia, Lisardo asegura que no le importa «asumir el rol de favorito». «Preparamos todas las semanas con la ambición de ganar y no acusaremos la presión por reconocerlo», apunta.
Una de las batallas más importantes del choque puede ser la de las zonas. «Quien la gane, tendrá muchas opciones», asume Lisardo. Y otro de los ingredientes será la paciencia. «Son el equipo más duro atrás, meten muchas manos», manifiesta el base Dani Rodríguez.