José Juan y Dani Mallo se turnan en la titularidad del Lugo
28 ene 2014 . Actualizado a las 12:21 h.El sábado, la alineación elegida por Quique Setién para que el Lugo se midiese al Barcelona B, presentaba novedades. La más llamativa, por tratarse de una decisión técnica no motivada por problemas físicos conocidos, se encontraba en la portería. José Juan sustituía en la titularidad a Dani Mallo. Explicaba el segundo técnico, Juan Peón, al terminar, que se trataba de determinar qué meta venía mejor para cada partido.
José Juan
Especialista con los pies. Aventuraba el Lugo que, en el partido contra el Barcelona B, el portero tendría que participar en el juego como un defensa más. Papel de líbero, como así fue. José Juan tocó y tocó el balón que le enviaban una y otra vez sus compañeros cuando no había opción de progresar, ante el achique de espacios visitante. Muchas veces, al filo del ataque al corazón de la parroquia local, motivado por la frialdad con la que el vigués es capaz de apurar esas situaciones. Y lo hace, por una extrema confianza en su capacidad asociativa, para colocar el balón en donde quiere. Es un portero especialista en el juego con el pie (y también de grandes reflejos bajo palos). De momento, ha salido como titular en 13 jornadas. Y los datos hablan por sí solos. Hasta el sábado, había dado nada menos que 540 pases (una cifra en la que no se incluyen los saques de portería), de los que más de la mitad, exactamente 336, fueron en largo. Su precisión es del 69,3 por ciento.
Dani Mallo
Un estilo más tradicional. Dani Mallo había regresado a la titularidad en las últimas jornadas. Es más, en la anterior, contra el Numancia, sus apariciones, sus paradas, habían tenido una influencia clave en el resultado, pues dejó la puerta a cero. El estilo del de Cambre responde a un perfil más tradicional. Basa sus fortalezas en otros aspectos, como la colocación y los reflejos. Y aunque participa en el juego con el pie, puesto que es uno de los pilares del ideario de Setién, lo hace un poco menos que su compañero de meta. Quizás, atendiendo a ese aspecto, el técnico decidió dejarlo el sábado en el banquillo. En los diez encuentros que ha participado hasta el momento, ha dado 388 pases, en una media de algo menos de 40. Sin embargo, sus desplazamientos en largo han sido sustancialmente menores, quedándose en 199. Su precisión se mueve en unos límites similares a los de José Juan, incluso un poco por encima, llegando al 72,9 por ciento.