La llaga en la mano? ¿Qué llaga? La épica de Nadal aumenta día a día. Cualquier otro hubiese abandonado ante un problema tan limitativo en un torneo de la exigencia del australiano. Menos Rafa. ¿Qué es una llaga comparada con los problemas en el pie o en las rodillas? ¿Qué sufrimiento mayor que estar en casa durante meses sin saber si podría volver a jugar?
La llaga no le va eliminar de un grand slam. Toni Nadal recuerda el título de Wimbledon 2008 ante Federer: «En el quinto set, con 2-2 se interrumpió el juego por la lluvia, y cuando bajé al vestuario me dijo ?tranquilo, no voy a perder, a lo mejor él me gana, pero yo no perderé». Con la mano vendada ni pierde, ni Nishikori ni Dimitrov son capaces de ganarle. «Aunque estés mal, aunque te vayan ganando con facilidad, tú aguanta, resiste, sigue luchando, que de esa forma los rivales acabarán dudando». Consignas que Toni le inculcó.
Federer comprobó el viernes que la fortaleza mental y la disciplina táctica para superar al mallorquín no se arreglan con cambios de raqueta ni consejos de Edberg. Son cualidades que Rafa forjó durante años y explota con naturalidad en situaciones límite. El español tiene una mente prodigiosa, un gran físico? y también grandes golpes. No tan elegantes como los de Federer, distintos, muchos de ellos innovadores, pero igualmente extraordinarios.
Wawrinka creció marcado por los éxitos de Federer, 4 años mayor. De apellido polaco, madre suiza, padre alemán y abuelos checos, ganó Roland Garros júnior 2003 y alcanzó el top-25 en el 2010. Ese año fichó a Peter Lundgren (extécnico de Roger) y se separó de su mujer y de su hija de 7 meses. El pasado curso, reconciliado con su familia, incorporó como entrenador a Magnus Norman, el hombre que llevó a Soderling. Desde entonces el suizo logró los mejores resultados de su carrera.
Con un precioso revés a una mano y un potentísimo servicio, es muy agresivo de fondo. Su punto débil ha sido su inestabilidad y falta de firmeza en momentos decisivos. Lo mejoró con Norman. A Rafa nunca le ha hecho un set, pero también llevaba 14 derrotas ante Djokovic y le derrotó en la quinta manga. Hoy planteará un partido muy agresivo, contando con la potencia de su saque, y presionando al máximo con el resto el servicio de su rival.
Pero ante Federer vimos a Nadal consistente al resto, eficaz al saque, difícil de superar al fondo y disuasorio frente a las subidas de su rival. Y nunca falla ante retos importantes. Como sumar su decimocuarto grande.