La generación de las chicas de bronce

Xosé Ramón Castro
x. r. castro VIGO / LA VOZ

DEPORTES

Galicia, con seis viguesas en sus filas y entrenada por Cristina Cantero, alcanza el tercer puesto en el nacional cadete

07 ene 2014 . Actualizado a las 13:30 h.

«Estábamos cerca, pero no metíamos la cabeza y llevarnos el bronce es una gran alegría para todos»

Seleccionadora gallega cadete

El baloncesto femenino gallego de formación vuelve a subirse al carro de las medallas. Con Cristina Cantero como entrenadora y con seis viguesas marcando el paso de una selección que ayer se impuso a Castilla León (67-39) en la lucha por el bronce en el campeonato de España de selecciones. La medalla es la prueba de madurez de una generación que venía acercándose a la élite en los últimos años.

«Con esta generación [de jugadoras nacidas en el 98 y 99] hace dos años quedamos quintas y siempre con la idea de estar cerca de las medallas, pero no metíamos la cabeza, y el poder entrar entre los cuatro primeros y llevarnos el bronce es una gran alegría para todo el mundo», comentó la entrenadora con la medalla de bronce al cuello. Desde la generación del 91, hace más de un lustro, Galicia no era capaz de subirse al cajón.

El éxito tiene un marcado acento vigués. El Celta aportó cinco jugadoras (Paloma González, Thaisa Alcántara, Candela Hermida, Alicia Muñoz y Lucía Fernández) y el Seis do Nadal a Gaila Comesaña. «Es un grupo en el que han mezclado muy bien las de primer y segundo año y han trabajado muy bien juntas, sobre todo estos últimos días en los que hemos podido concentrarnos y ha dado buen resultado», aclara Cantero, que no se aventura a adivinar qué recorrido tendrán en un futuro: «En femenino es difícil, porque depende de cómo estén estructurados sus clubes, si familiarmente estudian una cosa u otra. En masculino sería más fácil». La ourensana Paula Ginzo, del Siglo XXI, es a priori la referencia. En cuanto a las célticas, todas son exteriores: «Alguna tiene posibilidades de más recorrido, otras quizás están viviendo ahora un buen momento pero no sé si sus físicos y su calidad les llevará a plantarse en el primer equipo, pero para eso estamos trabajando, para ver si conseguimos que lleguen».

Experiencia como entrenadora

Este tipo de competición, que solo se celebra en España y que es el caldo de cultivo del éxito de las selecciones a nivel internacional, no solo es un escenario ideal para las niñas, sino también para los entrenadores. Cristina Cantero habló de su experiencia personal: «Hubo muchos partidos igualados y a la hora de dirigir es más bonito que cuando estás en una competición casera y ganas bastantes partidos de mucha diferencia y cuando vienes aquí te tienes que exigir a ti misma y eso hace que te enriquezcas y que disfrutes un montón».

El gran reto era sobrevivir a cinco partidos en cuatro días, pero salvo en el estreno y en la semifinal, el equipo gallego rindió a gran nivel. La clave para alcanzar el éxito.