La «Ronaldinha» de Marín

iván antelo REDACCIÓN / LA VOZ

DEPORTES

La calidad de Cecilia Puga deslumbró en el 2013 al fútbol sala internacional

04 ene 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Se acabó el año 2013. «Uno de los mejores de mi vida», como reconoce Cecilia Puga (Marín, 1987). En el pasado mes de enero jugaba en la Segunda División del fútbol sala español. Once meses más tarde, con su equipo realizando una gran temporada en Primera, recogió la medalla de subcampeona del mundo con la selección absoluta. El año mágico de la Ronaldinha de Marín.

«El 2013 fue uno de los mejores de mi carrera. Desde que fiché por el Poio hace un año todo me ha ido muy bien y estoy muy contenta por ello. Quedamos segundas de grupo y jugamos la fase de ascenso a Primera. Perdimos en casa el primer partido de la promoción contra el Rubí y aún así pudimos remontar y lograr el ascenso. Esta temporada el año empezó bien para el equipo, estamos consiguiendo resultados para mantenernos y espero que podamos seguir así», recuerda Ceci.

Pero al margen de sus éxitos con su club, Ceci deslumbró al fútbol sala mundial con un gran campeonato del mundo. José Venancio López le dio la oportunidad de jugar en todos los partidos, la mayoría desde el cinco inicial, y la de Marín respondió marcando en tres encuentros. «Era mi primera convocatoria con la selección y no contaba con jugar tanto. Tuve suerte, trabajé bastante y luché por jugar. Cuando vas a la selección no piensas en tener tantos minutos pero al final encontré recompensa al esfuerzo. Los goles están bien pero es algo de todo el equipo, fruto también del trabajo de de mis compañeras», muestra con humildad la subcampeona del mundo.

«La medalla de plata la empiezo a ver mejor ahora con el paso de los días. Pero es que lo tuvimos tan cerca... Creo que teníamos equipo para ganar y eso te deja mal sabor de boca», recuerda Ceci con sensación agridulce. Lo bueno es que en el 2014 habrá otro Mundial. «Ya tenemos ganas de revancha», avisa.

Una zurda privilegiada

A sus 26 años, Cecilia Puga se encuentra en uno de los momentos más dulces de su carrera. Juega al fútbol desde los cuatro, debutó en División de Honor con solo quince y desde entonces ha pasado por el CD Ourense, Xeve, Poio, Ponte Ourense y un pequeño escarceo en el fútbol 11 de diez meses. «Un borrón», recuerda. «Me gusta más el fútbol sala. Físicamente, tiene más intensidad. En fútbol puede que corras todo el partido y no toques el balón durante mucho tiempo», destaca.

Su compañera de selección, la ourensana Lucía Nespereira, la destaca como una virtuosa del balón. «Posúe unhas cualidades técnicas que a fan ser unha xogadora desequilibrante, moi importante no seu equipo e tamén na selección. Ten un carácter e unha personalidade que fai que non se arrugue ante partidos importantes. Mellorou e madurou moitísimo como xogadora nos nove anos que fai que compartimos vestiario», destaca su compañera de habitación con la selección española.

¿La Ronaldinha de Marín? «Me gusta que me comparen con alguien bueno. Así también me conocen más en mi tierra. Gracias a eso hasta me llamaron para hacer un saque de honor», destaca una futbolista feliz.