El Real Madrid, en racha tras 24 triunfos consecutivos, recibe al Barcelona
29 dic 2013 . Actualizado a las 07:00 h.El clásico del baloncesto español entre Real Madrid y Barcelona (19.00 horas, La Primera) centra la atención de la decimotercera jornada de la Liga Endesa en el Palacio de los Deportes, con un choque navideño en el que los locales buscarán seguir en la cresta de la ola y los azulgranas tendrán que apelar a la gesta o al factor sorpresa.
El Madrid llegan al primer envite liguero ante el máximo rival en plena euforia: líder invicto, firmó su 24 victoria consecutiva el viernes en Badalona, un récord de arranque en el baloncesto nacional, y la guinda puede ser someter al conjunto culé y así seguir sumando motivos para creer en un 2014 espectacular.
Sin duda, la contundencia, el fondo de armario y el buen juego desplegado por los madridistas hasta la fecha, tanto en España como en Europa, les invita a soñar. Los de Laso han encontrado la regularidad a lo grande, sumando triunfos sin parar y sin importar el rival. Ante este panorama, las opciones del conjunto que dirige Xavi Pascual pasan por dejarse la presión en la Ciudad Condal.
A pesar de tratarse de un clásico, un partido distinto en el que no entran en juego rachas ni estadísticas, los madrileños son claros favoritos. La maquinaria blanca ofrece pocas dudas. Líderes en todo, en ataque y en defensa, y con cinco jugadores que promedian más de 10 puntos por partido. Aún así, el conjunto culé se aferrará a forzar esas dudas sin la obligación de sumar un triunfo donde nadie lo ha conseguido.
Después de ganar en el Palau al Gran Canaria el técnico culé ya dejó caer que «habrá partidos más decisivos» después del de este domingo. La esperanza del Barça pasa por jugar sin nervios, la contundencia defensiva y frenar el ritmo de su rival, además de encontrar su mejor versión.
Con dos derrotas en sus últimas tres salidas en la ACB, el Barcelona se encuentra una vez más en una temporada irregular, a pesar de haberse consolidado en la tercera posición después de ganar a los canarios. Un grupo de la muerte en Euroliga y un torneo doméstico más que caro obligan al Barça a no desaprovechar cualquier posibilidad de sumar.
En octubre, ambos equipos se vieron las caras ya, en una Supercopa que se fue a Madrid. Los de Pascual buscan nuevos héroes, últimamente parece que Dorsey se entona, y no pueden depender de la dupla Tomic-Huertas. Tampoco de un Navarro y un Lorbek para los que la condición física no responde como en antaño. De cualquier forma, un gran espectáculo para despedir el año. La máquina de Laso, los Rudy, Chacho, Mirotic, Llull, desafían a la competitividad blaugrana.