José Antonio Menéndez, «Zapico», el relevo de Fran Grela como delegado, disfruta de un inesperado reencuentro con el baloncesto
21 nov 2013 . Actualizado a las 17:53 h.En materia de química y de alquimia asociadas al deporte no hay una fórmula que garantice el éxito. Ni se conoce patente ni es fácil dar con la mezcla y el equilibrio. En el caso del Obradoiro, quizás una de las claves que anida en el cuerpo técnico en las tres ultimas temporadas remita a su compostelanidad.
Esa línea umbilical amenazaba con verse quebrada durante tres semanas porque el delegado, Fran Grela, también actor, no podía dejar pasar la oportunidad de rodar una película en Nueva York.
Pero ni la química ni la compostelanidad corren peligro. El vestuario ni siquiera se desprende del aroma del celuloide, porque durante estas tres semanas Grela ha dejado el testigo en manos Zapico, José Antonio Menéndez, otro amante del cine. En este caso, crítico de cine.
Los entresijos de la caseta no lo van a coger por sorpresa. Conoce el oficio de hacer esas cosas intangibles que tan poco se ven, por definición, y que tanto pesan en la armonía del día a día. De ello podría dar fe Basilio Pampín, de cuando ambos coincidieron en el banquillo del Peleteiro y en el del Pío XII protagonizando el milagro de los panes y los paces: escasos medios, notables resultados.
Como el propio Moncho Fernández y sus ayudantes, Gonzalo Rodríguez y Víctor Pérez, o Fran Grela, Zapico tiene muchas horas de mili en el baloncesto compostelano. Y sin esperarlo ni buscarlo, ahora que llevaba tiempo disfrutando de los toros desde la barrera, se le ha presentado una oportunidad de volver al ruedo para tres faenas en plazas de primera. Demasiada tentación para un romántico del básquet.
El calendario ha querido que le tocasen dos Miuras, como el Valencia y el Barcelona, y otro toro que se ha venido arriba en el arranque de la temporada, como es el Gipuzkoa Basket.
A buen seguro, este crítico de cine que siente pasión por el deporte y no menos por los cómics, se sentirá durante unos días como un Capitán Marvel en el universo del baloncesto, con corbata en lugar de capa, maravillado por poder disfrutar de la fantasía de la Liga Endesa desde dentro, por participar en una historieta en la que las ilustraciones dejan paso a las canastas.
JOSÉ ANTONIO MENÉNDEZ ZAPICO DELEGADO INTERINO DEL OBRADOIRO