Herrero: «Tenemos mucho a ganar y poco que perder»

Javier Benito
j. benito LALÍN/A ESTRADA / LA VOZ

DEPORTES

Herrero dirige hoy de nuevo al conjunto lalinense.
Herrero dirige hoy de nuevo al conjunto lalinense. m. souto< / span>

17 nov 2013 . Actualizado a las 06:00 h.

Herrero se sentará hoy por segunda y última vez como entrenador del Lalín en su visita (16.30 horas) al campo del Ribadumia, tras sustituir de forma provisional a Román tras su renuncia y en espera de que la próxima semana sea Luis González Pichel quien tome las riendas del equipo. En este desplazamiento ante el líder no estará Rubén Méndez, que entrenó durante la semana aparte en el gimnasio pero sigue sin mejorar de su tendinitis de rodilla e incluso le afecta a su vida laboral, por lo que acudirá mañana un especialista. Además, Ferreiro viajará pero tiene gripe y es duda. Herrero convocó al portero juvenil José Ramón, junto con el resto de la plantilla disponible.

El técnico interino del Lalín aseguró ayer que afrontan el partido con optimismo tras la imagen del pasado domingo en el Cortizo, con una trabajada victoria. «Tenemos mucho a ganar y poco que perder, tras quitarnos presión», resaltó Herrero, para quien resultará clave mantenerse tranquilos y mostrar la misma identidad que frente al Céltiga. «Debemos mantener la concentración desde el inicio, no dejar espacios e impedirles tocar el balón, recurrir a una presión asfixiante y aprovechar alguna ocasión». Así resumía el entrenador las posibilidades de sacar un resultado positiva en este difícil desplazamiento para los lalinenses.

Del Ribadumia destacaba Herrero su potencial ofensivo, la que además de liderar la clasificación también son los máximos goleadores con 27 dianas en doce partidos. Pero el técnico lalinense cree que en ocasiones tienen algunas lagunas defensivas que intentarán aprovechar y sacar algún punto.

Herrero destacó la unión mostrada por la plantilla durante toda la semana, con «un buen ambiente y sin la presión de la anterior, con muchas ganas de demostrar su valía y de sacar adelante al club». «Están remando todos hacia el mismo sitio», sentenció el entrenador interino, como segundo de a bordo, a quien le tocó asumir días convulsos tras la renuncia de Román.