El Cangas recibe al Cuenca, con el exjugador Víctor Frade en sus filas
16 nov 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Dice Víctor Frade que jugar en O Gatañal es «especial» para cualquier jugador de balonmano. Pero lo será con más motivo para él, que sabe lo que es ser local allí y que hoy repite como visitante -ya ejerció como tal con el Octavio-, ahora defendiendo la camiseta del Ciudad Encantada de Cuenca (18.30 horas).
El pivote vigués vive su primera temporada fuera de Galicia y admite que siente «cierta morriña». Por eso el de hoy es un partido señalado en su calendario. «Siempre es plato de gusto jugar en tu tierra y en un lugar donde conservas amigos. Le da un punto diferente», señala. No oculta que le supone una motivación extra, aunque teme que esta se vuelva en su contra: «Hay que tomarlo como un partido más, pese a que te genere sensaciones diferentes».
Sus anteriores visitas a O Gatañal estuvieron marcadas por la rivalidad entre Octavio y Cangas, algo que cambia en esta ocasión. «Se vivía con mucha intensidad por la relación entre los dos. Pero para mí va a ser igual que entonces», asegura.
El Cuenca de Frade es duodécimo con dos puntos menos que el Cangas, séptimo. Solo ha ganado un partido este curso. «Hemos tenido cinco empates y marcadores muy ajustados, manteniendo nuestras opciones de victoria hasta el final. Nos está faltando cerrar los partidos», indica. Recuerda, asimismo, que se han medido ya «a rivales de la zona media-alta, incluyendo a los más fuertes, como Barça y Naturhouse». Frente a estos últimos sumaron su único triunfo, con el ex del Cangas como héroe, algo a lo que resta importancia: «Me cayó el último balón y tuve la suerte de anotar».
La clave para hoy, anticipa, también estará en «llegar apretados a la recta final del partido y ahí intentar tener las mínimas pérdidas de balón posibles» para ganar. La «fuerte defensa» del Cangas y «su capacidad para recuperar balones» serán otros factores para estar alerta.
Frade dice sentirse a gusto en su nuevo destino, acoplándose poco a poco. «Estoy bien, teniendo minutos, en unos partidos más y en otros menos, compartiendo el puesto con David (Mendoza, ex del Octavio)».
Un ambiente inolvidable
Del Cangas -que recupera a David y mantiene la duda de Pousada- destaca que «los triunfos encadenados al inicio le han dado una confianza que se ha reflejado en su juego». Y pone el acento en su buen hacer en casa. «Sus resultados allí son lo que les diferencian de nosotros. Es una afición que apoya a su equipo creando un ambiente muy bonito», describe.
Ese gran ambiente es el mejor recuerdo que guarda de su temporada en Cangas, que concluyó en descenso. «La gente nos arropaba ya no solo en la pista, también al salir del entrenamiento. Nos sentíamos muy queridos por el pueblo». Un pueblo con el que hoy se reencuentra.