Suso y Brais, tío y sobrino, con 16 años de diferencia, juntos en el césped
22 oct 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Era el minuto 87 del encuentro ante el Pontellas y el CD Lalín. Con el número 17 en la camiseta rojinegra saltaba al campo Brais Granja, Patao, como todos le conocen. Era su debut a sus 18 años. «Fíxome moita ilusión», aseguró ayer el joven interior izquierdo indicando que nunca se olvidará del momento. Pero su entrada al terreno de juego no solo fue especial para él. También lo era para el capitán, Suso. Salía su sobrino. Era la primera vez que ambos coincidían en un choque sobre el césped después de compartir entrenamientos al ser Brais uno de los jugadores de la EF Lalín elegidos por Román para jugar también en Preferente.
Tío y sobrino, con 16 años de diferencia, comparten un ADN marcado por la pasión por el fútbol. «Somos doce irmáns, seis homes e todos eles xogamos ao fútbol», asegura Suso. De ahí que tampoco sorprende que un hijo de un hermano haya heredado en sus genes la pasión por el balón, aunque juegan en posiciones diferentes. «Está na banda pero é más técnico ca min e xoga en ataque, ademáis é zurdo», asegura el capitán y lateral derecho, que ya había seguido de cerca la evolución de Patao cuando hace un par de años era el ayudante de Willy en la Escola de Fútbol Lalín. «Eu miro para el e disfruto», asegura. Pero a la vez no para de darle consejos. «Dime que teño que correr, pasar... (...) Sempre me está aconsellando», asegura Patao. Para Suso esta es la gran asignatura pendiente no solo de su sobrino sino de la nueva generación de futbolistas. «No que máis incido é no esforzo, no de adestrar, porque agora cóstalles moito, que se coiden...», explica Suso. Es un consejo que no solo da a su sobrino sino a los otros nuevos valores procedentes de la EF Lalín que comparten entrenamientos y minutos con él.
Continuidad en el equipo
Pero si Suso destaca las cualidades técnicas de su sobrino, Patao -al que de pequeño llamaban Ronnie porque siempre andaba con la camiseta del brasileño Ronaldo-, también se fija en las características de su tío. «No traballo físico e támen na súa experiencia», explica el interior izquierdo.
Suso, que apunta que esta puede ser su última temporada en el equipo, le gustaría que Patao siguiese sus pasos en el fútbol. «O ano pasado estivo para deixalo e espero que agora ao debutar lle gustara e se enganche máis a este deporte», aseguró ayer. Y su sobrino parece dispuesto a hacerlo y continuar por la misma senda. «A ver se hai sorte e sigo», aseguró, apuntando que este ya será el último año en el equipo base. El primer paso está dado.