El partido de hoy, frente al Zaragoza, se nos antoja de antemano como el más difícil, por ahora, para un Deportivo que tienen a favor el jugar en casa, ventaja reconocida desde que en el fútbol se reflejan los resultados en el balance final de los equipos, sea Liga, como en la Copa. Antes, la excepción era el partido de promoción, en campo neutral, pero la LFP incluyó estos partidos «a vida o muerte» en torneos cortos y televisados, con presencia de más de un participante para, así, generar más ingresos?
Pero hoy nos ocupa, y preocupa, lo que pueda a suceder en este Deportivo-Zaragoza que tiene dos caras: por un lado, calcular hasta dónde llegan las garantías del conjunto coruñés frente a un calificado adversario. La otra cara deberá mostrarla el Zaragoza, en un campo con la solera que alberga Riazor, a cuyo césped -digan lo que digan- los visitantes saltan sintiendo ese inevitable recelo que no pasa inadvertido a cualquier futbolista que juegue en un escenario como el coruñés.
Pensamos que jugándose el partido en campo propio, es una baza que deberá valer a los de Fernando Vázquez para alzarse con la victoria. Jugar en campo propio siempre es un factor muy importante.