La cruz de ser hijo del presidente

Aleixandre Méndez
Álex Méndez PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA CIUDAD

Manu Fernández reinvindicó ayer su labor en el Pontevedra con una victoria

14 oct 2013 . Actualizado a las 12:37 h.

Manu Fernández superó ayer con nota el difícil examen al que se tuvo que someter en su estreno al frente del banquillo del Pontevedra, logrando una victoria por 2 a 0 frente al As Pontes. Tras la dimisión de Nando a principios de semana, la directiva granate acordó otorgarle a él, en su condición de segundo entrenador, la manija del equipo temporalmente, mientras se busca un sustituto de garantías para el valenciano.

En cualquier otra situación, su trayectoria como técnico de las categorías base del Pontevedra, del equipo juvenil de División de Honor y su trabajo como entrenador del filial granate en las dos últimas campañas serían suficientes para avalar su idoneidad para ejercer esta labor de forma provisional. Pero en su caso, al ser además hijo del presidente del Pontevedra, José Manuel Fernández, el nombramiento le colocó en el punto de mira y en objeto de suspicacias.

Sin embargo, el técnico no se arrugó y respondió con hechos a quienes le convirtieron en el blanco de sus críticas. Durante la semana ya reivindicó su capacidad para asumir el reto, recordando que «es un trabajo que llevo haciendo muchos años». Además, recordó que su vinculación con el Pontevedra es anterior a la de su padre, que entró en el consejo de administración como vicepresidente en enero del 2011 y se hizo cargo este verano a la presidencia, tras la salida de Mauricio Rodríguez.

Por ello, Manu Fernández no tiene reparos en responder a quienes critican su nombramiento por ser hijo del máximo mandatario granate. «Si todas las críticas a mi trabajo son porque mi padre es quien es, eso es que estoy haciendo las cosas bien -declaró esta semana-. Cuando se metan con que el equipo no juega a nada, o porque no sabemos defender, entonces me empezaré a preocupar», añadió.

Ayer, el trabajo que ha realizado con la primera plantilla del Pontevedra durante cuatro días se pudo ver reflejado sobre el césped, con una victoria que se cimentó, sobre todo, en la gran intensidad que demostró el equipo granate. «Yo me lo tomé como si fuera mi equipo -explicó Manu Fernández tras el encuentro-. No he dejado de hacer cambios por pensar que va a venir otro [entrenador]», agregó.

De todos modos, asumió que lo normal es que su aventura en Tercera termine, por el momento, esta semana. Pero, al menos, se ha ganado el derecho a que se le enjuicie únicamente por su trabajo.

«Me he involucrado al máximo. No he dejado de hacer cambios por pensar que va a venir otro»

Entrenador del Pontevedra

«Si las críticas a mi trabajo son porque mi padre es quien es, eso es que estoy haciendo las cosas bien»