Vázquez intenta mejorar el juego por banda y estudia emplear un 4-1 4-1
21 sep 2015 . Actualizado a las 12:34 h.«Es triste que a veces llegues a línea de fondo y mandes la pelota? Un centro tiene que ser un pase final. Un último toque. Y en eso tenemos que mejorar para darle al delantero alguna posibilidad de hacer gol. Está claro que no estamos acertados». Fernando Vázquez tiene detectado el más grave de los problemas del Dépor. Si el juego por banda ya está siendo escaso, el fruto que da es nulo. Ni extremos, ni interiores y laterales han sido capaces de servir balones en condiciones para el remate de los arietes. Una rémora que el míster quiere subsanar a toda costa. Para ello, dedicó buena parte del entrenamiento de ayer (cerca de media hora) a pulir los centros desde ambas orillas. En la derecha se turnaron primero Laure y Arizmendi mientras en la izquierda lo hacían Culio y Luisinho. A continuación, Seoane, Núñez y Cañi tomaron el relevo en la diestra y Bicho y Manuel Pablo en la siniestra. Con unos y con otros, los rematadores no cambiaron: una pareja formada por Luis Fernández y Dani Iglesias y otra compuesta por Borja y Rudy. El más atinado en la banda fue Seoane, con un solo intento fallado, mientras que Luis Fernández demostró sus grandes dotes como hombre de área. El canterano firmó tres golazos; dos en plancha y otro con una gran volea. La esperada mejoría podría estar acompañada además de una variación en el dibujo sobre el campo. Un 4-1-4-1 en el que, como Fernando Vázquez detalló después, «cambiaría la situación de Juan Domínguez respecto a Wilk. Estaría más cerca de Culio». «Lo entrené en pretemporada y empezamos así en Las Palmas», apuntó el técnico que señaló además las ventajas que encuentra en la variante. «Permite anchear el campo con jugadores de banda como Luisinho, Arizmendi, Núñez o Rudy. Estuve con el 4-4-2 con futbolistas que no atacaban por fuera y esperaban a que se incorporara el lateral. Faltaba amplitud y cuando falta amplitud también falta profundidad. Es uno de los problemas del equipo, especialmente en casa. Un dominio estéril», analizó. Luisinho como extremo Entre los futbolistas citados por el míster está Luisinho, al que Vázquez no descarta emplear de inicio como extremo, un puesto en el que ya jugó algunos minutos ante el Mirandés. «Es una posibilidad -reconoció el entrenador-. Llegó como lateral izquierdo, pero la posición de extremo o de volante no es desconocida para él. Tiene calidad suficiente. Penetración, desborde, gran centro?». Otro de los hipotéticos ocupantes de las orillas sería Rudy, que abandonaría así la posición de segundo punta en la que rindió a alto nivel el sábado pasado. «Lo fichamos para jugar en banda -aclaró el técnico-. Es muy participativo, pero si el sistema le obliga a estar más quieto y esperar su oportunidad lo va a cumplir perfectamente».