Malas vibraciones

Alberto Blanco EN ZONA

DEPORTES

España ofreció nuevamente un tiovivo de sensaciones. No se sostiene la idea del dejarse ir hasta cuartos. Porque nos ha salvado Croacia. O más bien, el primer partido del Europeo contra los croatas. Quién nos lo iba a decir.

Vayamos por partes. La primera deducible. Volvimos a perder un partido de nuestra liga. 0-3. Se llama goleada en fútbol. No damos una en estos roles contra equipos serios. Sigamos en el tres. Las faltas de Marc Gasol. Quedó claro con Finlandia que ese número es banquillo. Y ante Italia,nuevamente, que en la defensa de España hay un antes y un después de la tercera falta de Marc Gasol. El bloqueo directo se convierte entonces en un saqueo constante a nuestro aro. Es irremediable hasta la fecha.

La defensa zonal que pareció una locura ante un equipo eminentemente tirador como Italia fue un acierto. En el carrusel de amores y odios de España pasamos de un inicio ruinoso, a un nudo estupendo y un desenlace fatal. Con tiros libres incluidos y una canasta bajo aro a dos segundos en saque de fondo.

Ahora, tenemos tres días para reflexionar. Período muy largo de tiempo. En realidad, daba igual Serbia que Lituania. Aquí lo importante es ver cómo el equipo español es incapaz de mantenerse equilibrado durante todo un partido. Pero también se sabe, por experiencias pasadas, que llegada la hora de la verdad podemos ver otra España.

A un clavo ardiendo, que se diría.