Un ciclón contra Alejandro Blanco

Antón Bruquetas Serantes
antón bruquetas REDACCIÓN / LA VOZ

DEPORTES

El Gobierno critica al presidente del COE por el naufragio de Madrid 2020

13 sep 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Después de la tempestad aseguran que llega la calma, pero en el caso de la candidatura de Madrid a acoger los Juegos Olímpicos de 2020, tras el estrépito de su fracaso en Buenos Aires, no ha aparecido precisamente la tranquilidad. Un ciclón se ha levantado contra el Comité Olímpico Español (COE) y su presidente, el ourensano Alejandro Blanco. A él, el Gobierno, desde distintas instancias, lo han comenzado a señalar estos días como el responsable de la inesperada, por rotunda, derrota en la primera ronda de votación que el sábado pasado tuvo lugar en el Hilton de la capital argentina.

«En esta candidatura se ha buscado un modelo diferente respecto a las dos anteriores. El papel protagonista y el liderazgo le han correspondido al COE y en el Gobierno hemos estado para ayudar en los aspectos que nos solicitara la candidatura», destacaba ayer el presidente del Consejo Superior de Deportes, Miguel Cardenal, en una entrevista concedida al diario El País. El sentido de los sufragios, asegura Cardenal, «no ha sido muy distinto de lo que me imaginaba. La clave es conocer los resortes que mueven el voto de cada uno de los miembros del Comité Olímpico Internacional (COI)». En este nuevo modelo, en contraposición de lo que había ocurrido con Madrid 2012 y 2016, el peso de las administraciones fue menor y, continúa firme el alto cargo, «el resultado ha sido un número inferior de votos».

Pero, sin duda, por lo que ha recibido un mayor número de críticas Alejandro Blanco ha sido por la contestación que dio a la pregunta sobre la destrucción de las bolsas de sangre de la Operación Puerto. La directora de la Agencia Española de Protección de la Salud en el Deporte (Aepsad), Ana Muñoz, recalcó ayer en el Congreso de los Diputados: «No responder a si las bolsas de sangre de la Operación Puerto se habían destruido es sembrar una duda, que yo creía que ni España merecía, ni la honorabilidad de nuestro trabajo». Además, aseguró que tras la contestación del presidente del COE empezó a recibir mensajes de responsables de la lucha contra el dopaje de otros países. «Mis socios se sorprendieron de lo que escuchaban, porque a mí me habían escuchado cosas distintas y me empezaron a llegar mensajes al móvil. Las bolsas no se han destruido ni se destruirán mientras exista voluntad de recurrir para que esas bolsas pasen a la autoridad administrativa», insistió.