Madrid 2020: La burbuja y los castillos en el aire del proyecto olímpico

Amador Gómez MADRID / COLPISA

DEPORTES

El fracaso de la candidatura olímpica augura la ruina de las instalaciones, pues se necesitan 1.500 millones para terminar los recintos abandonados

10 sep 2013 . Actualizado a las 11:58 h.

La Peineta, abandonada y pendiente de la especulación; la Caja Mágica, una ruina reservada solo para el tenis; el Centro Acuático, un recinto fantasmagórico en un terreno baldío... La joya de la corona de Madrid 2020, el supuesto estadio olímpico situado sobre una mina de sepiolita y vendido al Atlético, al igual que los recintos que iban a albergar el deporte de la raqueta y la natación, son ahora castillos en el aire. También la cubierta de Las Ventas que se derrumbó a finales de enero por un «error de diseño» e iba a techar la plaza de toros prevista para el baloncesto en los frustrados Juegos Olímpicos.

La candidatura de Madrid 2020 presumía del 80% de las infraestructuras ya construidas, pero dada la crisis que golpea al país esa presunta ventaja no solo resultó inútil ante el COI, sino que se ha convertido en un grave problema. Nada menos que 1.500 millones de euros, casi la quinta parte de la deuda que lastra al Ayuntamiento de Madrid (casi 8.000 millones), se necesitarían para terminar unas instalaciones que no serán olímpicas, pero tampoco se destinarán al deporte base.

Pierde España como país porque, con su imagen degradada, no atraerá inversores, y también Madrid como capital, porque no será regenerada cuando cada día que pasa sufre más deterioro y precisa de un inmediato lavado de cara. También la ciudadanía amante o no del deporte, ante tanto recinto despreciado para su práctica. El Madrid Arena que fue clausurado también está paralizado y aún no cumple las necesarias medidas de seguridad, cuando en el proyecto de candidatura se planteaba para el balonmano. La Peineta, en donde iba a jugar el Atlético incluso ya desde el 2011, se ha quedado a medias. Pendiente de una compleja operación urbanística que afecta al Vicente Calderón, en el que deberá continuar el equipo rojiblanco quizá bastante más tiempo del previsto. Sus obras ya han costado 50 millones de euros y tan solo ha servido para acoger algunos campeonatos de atletismo.

Recintos vacíos

A escasos metros, en pleno Parque Olímpico, estaba previsto también un futurista pabellón de gimnasia, con capacidad para 15.000 espectadores, los mismos que caben en el Palacio de los Deportes, que iba a albergar el voleibol en el 2020. Reconstruido a causa del incendio que lo destruyó hace doce años, este es uno de los escasos espacios dedicados en Madrid a competiciones deportivas (baloncesto, balonmano, atletismo...) y conciertos.

El otro gran recinto de la capital es la Caja Mágica, que costó casi 300 millones (más del doble de lo presupuestado) y, aparte de ser la sede del Masters 1.000 de Madrid una vez al año, es un lastre que el Ayuntamiento está ansioso por vender, pero nadie está dispuesto a comprar. Más triste aún si cabe es la situación en la que se encuentra el Centro Acuático, un edificio de cuatro plantas dejado de lado en un solar repleto de hierbajos. Estaba planeado que se inaugurase en el 2008, pero ahora se precisan al menos 50 millones para concluir unas obras eternas que quizá no tengan final. Ahora se sabe que Madrid 2020 no era más que castillos en el aire.