El ourensanista salió en ambulancia del choque ante el Racing de Ferrol
09 sep 2013 . Actualizado a las 17:35 h.Moisés García Rosa (Sevilla, 1989) salió damnificado del derbi entre el Club Deportivo Ourense y el Racing de Ferrol, hasta el punto de que ayer -veinticuatro horas después de la contienda- seguía ingresado en una habitación del Policlínico Cosaga, en la ciudad de As Burgas. El central chocó con fuerza -cabeza contra cabeza- contra el ariete visitante, Manu Barreiro, un impacto que lo dejó desorientado e incluso afectó a su memoria.
«Lo último que recuerdo es que entré en el vestuario para prepararme para jugar el partido, del resto, nada de nada, sé que el golpe fue en la nuca, porque todavía tengo un bulto en esa zona, me duele mucho la cabeza y el cuello, pero me han tranquilizado después de las primeras pruebas», destacó el zaguero andaluz, quien fichó por la entidad de O Couto el pasado verano, procedente del Sporting de Gijón.
En la primera plantilla rojiblanca llegó a debutar de la mano de Javier Clemente en el mismísimo Santiago Bernabéu, pero tras cumplir su ciclo de formación se decantó por el proyecto que le planteó Luisito.
Ayer, acompañado de su novia, el futbolista esperaba que a última hora de la tarde llegara la anhelada alta médica, para marcharse a su domicilio, todo pendiente de una consulta con el traumatólogo de guardia. Pero, aún así, Moisés era consciente de que lo mejor para su integridad física era que se realizaran todos los exámenes necesarios: «En ningún sitio estás como en casa, aunque con estos golpes hay que ser prudente y tener mucho cuidado, en principio no hay nada grave y lo único malo es que sigo con dolor en la zona del golpe», antes de añadir que «me dijeron que salí por mi propio pie, pero se notaba que no era consciente».
García Rosa había entrado con buen pie en la disciplina del Ourense, con una plaza de titular desde la pretemporada y eficaz en sus actuaciones, ganándose la confianza de Luisito y acumulando minutos con un buen entendimiento con el resto de centrales de la plantilla.
El zaguero es optimista en cuanto a que el desafortunado lance no le pase factura en su proceso de adaptación al club rojillo y, sobre todo, se mantiene a la expectativa de recuperar cuando antes un puesto en el once, máxime cuando el próximo compromiso de la escuadra de O Couto es precisamente la visita a varios de los que fueron sus compañeros en el pasado curso. Y es que el Ourense debe medirse al Sporting B en Mareo, durante la matinal del próximo domingo.