El Leyma Básquet Coruña ha dado por zanjado el imprevisto que le provocó la espantada del norteamericano Dominic Calegari. Acepta la desvinculación del jugador, que hoy mismo podría entrenarse con el CAI, y ya busca un sustituto para completar una plantilla a la que hasta hace un par de días solo le faltaban pequeños flecos.
El norteamericano, eje del nuevo proyecto, le comunicó ayer de forma oficial al Básquet Coruña que se acogía a la cláusula que le permitía desvincularse del club. «Tal y como están las cosas, ya damos por perdido al jugador», confirmaba ayer Carlos Lamora, presidente del conjunto coruñés, que cree que ahora lo importante «es pasar página y completar la plantilla. Calegari ha utilizado la fórmula que el contrato le permitía para pedir la rescisión». De cualquier forma, Lamora reconoce que el club espera ahora la compensación de unos 8.000 euros que recogía dicha cláusula.
Reconoce el presidente del Leyma que la baja de Calegari -un versátil pívot de 2.08 sobre el que Tito Díaz pretendía basar su juego- supone un serio contratiempo, por la dificultad de encontrar un jugador de similares características, con centímetros para desenvolverse dentro de la zona y con buena mano desde más allá de la línea de tres. Incluso, y dado que el club coruñés fichó como complemento de Calegari a Omondi Amoke, si no encuentra un sustituto podría plantearse otra configuración de plantilla y prescindir de Amoke, con el que no ha firmado un contrato garantizado.
Sean Ogirri, en A Coruña
La plantilla coruñesa, a la espera del sustituto de Calegari y de la incorporación del finés Haanpää -está disputando el Eurobasket- continúa con las dobles sesiones para ponerse a punto para la Copa Galicia, primer compromiso serio de la temporada. El último en unirse al grupo ha sido Sean Ogirri, que llegó ayer a A Coruña y hoy comenzará los entrenamientos.