Vuelta a España: Roche explota el desliz del Movistar

El equipo de Valverde cargó con el peso de la ascensión pero no remató, ganó el irlandés y Nibali es líder


vigo / la voz

El Movistar no supo rematar la faena y Nicolas Roche se apuntó el triunfo en el Alto da Groba. La primera prueba para los escaladores de la recién estrenada Vuelta a España en su edición del 2013. Fue el desenlace a una etapa que tuvo de casi todo. Una escapada que llegó a gozar de 11 minutos de margen y acabó en nada, la exhibición del Movistar en el arranque del puerto preparando la llegada para Valverde, la falta de relevo del equipo de Unzué y el triunfo de un apellido insigne. También la pájara de Samuel Sánchez, uno de los gallos del pelotón, que se dejó tres minutos por el camino.

El irlandes Nicolas Roche fue el más listo. Y también en más fuerte. El ciclista del Sako Back estuvo perfecto al ejecutar los movimientos finales de la segunda etapa. Se sintió fuerte y se metió en el grupo de 30 unidades que formó el ataque del Movistar. De la mano de un fuertísimo José Herrada, el equipo azul se adueñó del pelotón con cuatro hombres en el grupo cabecero. Ellos lideraron la ascensión en las primeras, y más duras, rampas del inicio del puerto. Sin un relevo, Herrera llevó a Valverde hasta la antesala del éxito, pero a falta de dos kilómetros no tuvo ningún compañero que le recogiese el testigo.

Entonces Daniel Moreno, Roche, Domenico Pozzovivo y Leo Koning olieron la meta. Fue el español del Katusha el primero en tirar, pero a su ataque respondió como un imán el más fuerte de los cuatro, el hijo de Stephen Roche, campeón del mundo y ganador del Tour de Francia y Giro en su día. Nicolas, un ciclista de 29 años que a largo de su vida había ganado ocho etapas en grandes vueltas (la última en el 2011 en el Tour de Pekín) se marchó con poderío y entró en la línea de meta en solitario dando tiempo a un Dani Moreno que por segunda vez en su carrera tiraba al palo en la Vuelta a España.

De los grandes, fue Alejandro Valverde el primero en llegar dando tiempo al pelotón, aunque el liderato fue a caer a manos de Nibali. A su compañero del Astana Brajkovic le duro el jersey un día. El principal damnificado de la jornada fue Samuel Sánchez. Su pájara, en un puerto que ya había avisado de su dificultad inicial, le llevó a perder más de tres minutos, una distancia respetable en una ronda instalada en el frenesí.

De otro modo no podría entenderse una escapada de 168 kilómetros, el segundo día, sin final feliz. Porque nada más salir de Pontevedra el español Aramendía (Caja Rural), el neozelandés Greg Henderson (Lotto-Belisol) y el danés Alex Rasmussen (Garmin-Sharp) se marcharon en solitario y llegaron a disponer de hasta 11 minutos y 22 segundos de margen con respecto al pelotón. Semejante rédito les duró 30 kilómetros. Los que transcurren a pie de mar entre A Guarda y Baiona. Cuando comenzaron la ascensión al Monte da Groba, los últimos 11 kilómetros de la etapa, ya eran carne de cañón. A falta de nueve, el pelotón, que tiró lo justo para neutralizarles, los dejó perdidos en el anonimato. La gloria no era para ellos. Roche, el hijo de Stephen, era el nombre del día.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos

Vuelta a España: Roche explota el desliz del Movistar