Sara Gómez y su largo respiro

Antonio Garrido Viñas
Antonio Garrido VILAGARCÍA / LA VOZ

DEPORTES

El pádel es uno de los deportes que practica Sara para mantenerse en forma durante el parón.
El pádel es uno de los deportes que practica Sara para mantenerse en forma durante el parón. m. miser< / span>

14 jul 2013 . Actualizado a las 06:58 h.

Más allá de medallas y pompones, la realidad del baloncesto femenino en España es otra. La realidad son jugadoras, y entrenadores, que se buscan la vida prácticamente por el salario base en una competición que está ajustada al mínimo porque lo clubes ya no pueden estirar más la goma. Una Liga que acaba en abril -eso para los equipos que disputan el play off por el título- y que regresará en octubre. Cuando regresa. El equipo de Sara Gómez, por ejemplo, ya no volverá porque el día después de que la selección española consiguiera el oro en el Eurobasket anunciaba su disolución.

Es curiosa la trayectoria del Obenasa Navarra. Descendido deportivamente dos años seguidos, se mantuvo en la Liga Femenina por la falta de equipos que pudieran hacer frente a las exigencias federativas, en un torneo que en el pasado ejercicio ya solo jugaron once clubes. Fue el mejor año de las navarras. A pesar de que Víctor Lapeña decidió abandonar el proyecto a mediados de la campaña para apostar por el Perfumerías Avenida, el cuadro pamplonica consiguió clasificarse para el play off por el título. En su último partido, retransmitido por Teledeporte, el palco estaba repleto de las autoridades correspondientes. De ellos ya nunca más se supo.

En aquel partido, Sara Gómez fue una de las protagonistas. Tras un año muy complicado -era la primera vez que la de Guillán se iba tan lejos de casa y la distancia se multiplicó por desgraciadas circunstancias- la vilagarciana demostró que podía ser una de las baloncestistas destacadas de la Liga.

Llegaban las vacaciones. Muy largas cuando hablamos de baloncesto femenino. A Sara, sin embargo, le sobra experiencia en estas lides. La vilagarciana procura mantenerse en forma con el pádel, el fitness o simplemente yendo a correr. Al baloncesto le dará más duro a partir de ahora, aunque reconoce que entrenarse sola -o solo con una persona que le pase el balón y le coja los rebotes- es «muy aburrido». Pero un año tan complicado para ella no podía dar un respiro ni siquiera cuando comenzó a lucir ese sol que tanto le gusta.

La renuncia del Obenasa Navarra a la Liga Femenina sorprendió a Sara, que dice que estaba convencida de que todo podría arreglarse en el último momento. No fue así y la vilagarciana se encuentra ahora compuesta y sin equipo. «Está todo muy parado», dice refiriéndose a un mercado del que ahora tiene que estar más pendiente. «Las cosas están muy mal», remata. A pesar de todo, lo más probable es que una jugadora de su calidad encuentre acomodo en la máxima competición. Y que lo haga en algún sitio más cerca de Vilagarcía. O con mejor comunicación. Las nueve horas de tren que se ha chupado este año muchas veces para estar solo un día en casa hacen pensárselo al más pintado.