El problema lo ha generado Lendoiro

José M. Fernández PUNTO Y COMA

DEPORTES

14 jul 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Por lo visto, Lendoiro solo es sensible cuando es la plantilla la que aprieta. Un par de avisos -Manuel Pablo y Aythami- y la claridad y sensatez de Juan Domínguez bastaron para que el presidente del Deportivo tratara de aplacar los ánimos. La reunión con los pesos pesados del vestuario ha servido para apagar lo que algunos han calificado como amago de motín, el fin de la paciencia de un grupo de jugadores a los que, no olvidemos, se les adeuda buena parte de la ficha y la prima de ascenso de la temporada 2011-12 y gran parte de la 2012-13. La desafortunada frase de hace un par de días -«hay muchísimo más dinero del que se necesita»- exigía una disculpa más que una explicación, pero al menos ha servido para que el particular ultimátum de la plantilla tenga una respuesta.

Incapaz de responder con la misma diligencia al desesperado llamamiento de la administración concursal para que busque acuerdos creíbles, Lendoiro se siente más seguro cuando tiene que lidiar con futbolistas a los que, al fin y al cabo, ha toreado durante años.

Ha parado el primer amago de rebelión. Ahora solo falta que se aplique para buscar salidas y ponga coto al desaguisado del que solo él es responsable, por más que se empeñe en señalar a los administradores, acreedores, el entorno o el empedrado. Porque solo él y su abracadabrante gestión ha generado una deuda mastodóntica y una tardía entrada en concurso de acreedores. Los administradores no están al frente del Deportivo por voluntad propia y los acreedores ofrecerían una respuesta más benévola si no se les hubiera tomado el pelo durante años. El lío lo ha montado Lendoiro, el mismo que firmó unos contratos con la plantilla que no se han cumplido. Aunque, como es tradicional, sean otros los que se apliquen para evitar una solución traumática,