Después de casi dos años acompañando la información del posible traspaso de Neymar a un club europeo, la confirmación de que jugará en el Barcelona me parece un desenlace apropiado para tan larga historia. De todas las opciones de futuro que se daban para el futbolista del Santos, reducidas a dos (Real Madrid o Barcelona) en los últimos tiempos, la del club catalán es la más acertada para el perfil del jugador del Santos.
En primer lugar, tengo que decir que el juego del Barcelona se ajusta más a las características del fútbol que practica Neymar, más de toque que de contragolpe. Creo que hará una sociedad muy buena con determinados jugadores, como Xavi Hernández, Lionel Messi y Andrés Iniesta.
Además, ante las reticencias que pueda tener la afición del Barcelona, tengo que decir que no creo que vaya a haber ningún problema de liderazgo entre Messi y Neymar, tanto dentro como fuera del campo.
El aspecto extradeportivo también quiero resaltarlo porque en el caso de Neymar parece que es uno de los factores que se pusieron sobre la mesa a la hora de negociar su traspaso a uno u otro club. Sin embargo, creo que se exageró en este sentido.
Hay que decir que el carácter del futbolista ha ido evolucionando desde la primera vez que se ha hablado acerca de su pase a Europa, de manera que se ha vuelto más maduro. Es más, yo diría que se trata de un jugador muy alegre, que aporta energía al vestuario, y cuya relación con los aficionados es tan buena que contribuye a la solidez de un club. Así al menos era lo que sucedía en el Santos hasta el momento. Su amabilidad es destacable.
Luis Augusto Mónaco es redactor de la sección de Deportes del diario O Estado de São Paulo