Alcorconazo

Murillo

DEPORTES

14 abr 2013 . Actualizado a las 06:00 h.

El Alcorcón consumó en el Ángel Carro un triunfo trascendente para sus aspiraciones ascensoras, e inocuo para la permanencia del Lugo. El equipo madrileño saltó a la fama por su famoso alcorconazo en la Copa al eliminar al Madrid, y ayer reeditó su leyenda, pero clavando el aguijón en las entrañas de un Lugo asfixiado en la salida del balón, para acabar por paralizarle con continuas interrupciones, con la aquiescencia arbitral. Legítima la primera premisa, censurable la segunda. Con la primera, logró maniatar la creatividad de los lucenses. Fue el partido donde la ofensiva rojiblanca estuvo más paralizada. Además, el cuadro lucense acusó la ausencia de Pita y De Coz. Ni Javi Rey ni Víctor Díaz los hicieron olvidar. Ni siquiera la repetición del trivote engendrado con otra presencia de Belfortti, primero como tercer central defendiendo, y después como líbero. Tampoco Tena, Víctor Marco o su sustituto Pavón estuvieron inspirados en la variante del fútbol directo. Y eso que Airam las peleó todas. Y Óscar Díaz fluctuó entre la banda y la media punta, errático. Ese cortocircuito fue la base del triunfo visitante, fruto de un fallo en cadena. Hasta un postrero cabezazo de Víctor Díaz se estrelló en la madera, en lo que pudo ser el empate. No hubo para más, en uno de los peores partidos del Lugo, que dejó, como siempre, el orgullo intacto.