Valentía e ilusión

Ricardo Hevia

DEPORTES

22 mar 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Poco a poco se está consumiendo este calvario de Liga. Hacia abajo, no hay nada que mirar. Van a sobrar plazas, así que hay que descartar el descenso. La única emoción está en saber quién ocupará la primera posición final: Andorra o Burgos. ¿Podrá cualquiera de los dos jugar el próximo año en la Liga ACB? Parece difícil, muy difícil. Pero, al menos, mantienen la ilusión y tendrán un verano lleno de trabajo. Todo lo contrario que aquí, apeados de esa lucha hace meses y ocupando un papel gris y carente totalmente de gancho que, a fuerza de repetirse año tras año, solo produce desánimo. Me repito, como siempre, pero no por ello estoy situado en el grupo de los enemigos. Para nada. Solo hay una verdad, un propietario, la Diputación, para quien el Breogán es una patata hirviendo. Y una directiva atada de pies y manos si no llega a tiempo la subvención. La única salida, en mi opinión, es el ascenso. Un play off brillante, emoción, ilusión; repito, ascenso; y que tengan que dar la cara, el que sea. Se puede ascender o se puede no hacerlo, pero no languidecer de esta manera tan suave que lleva irremediablemente a un próximo final.

He de reconocer que siempre acabo en el mismo sitio, pero, ¿tiene algún interés el partido de esta tarde en Pamplona? ¿Qué diferencia hay entre quedar cuarto, quinto o sexto? La liga regular ha sido un fiasco. Un vibrante play off con el colofón de un salto de categoría lo cambiaría todo. Pero hay que ser valientes y atrevidos, dejar claro cuál es el proyecto, generar ilusión; hablar, en suma, de futuro; que es lo que preocupa. ¿Alguien lo hace?