Los hombres de Rafa Sanz derrotaron a Burgos en un final encomiable
23 feb 2013 . Actualizado a las 07:15 h.Lección de casta. El COB doblegó al máximo candidato al ascenso en una muestra de fe en sus posibilidades y después de tener todo en contra tras un mal tercer cuarto. Las alternativas defensivas y la táctica de Rafa Sanz dejan al equipo más cerca de la permanencia.
Los locales lavaron la mala imagen de Andorra. La táctica del cordobés, con cuatro jugadores pequeños de salida y las defensas zonales dieron sus frutos, mientras Casadevall no leyó la cartilla a los suyos (8-0).
Fueron cuatro minutos sin anotar los burgaleses y de gran intensidad defensiva del COB, al que solo le lastraron errores infantiles en ataque de un Ogide que en el resto de las facetas estaba sublime. El tiempo muerto de Casadevall cambió la dinámica del choque. Burgos empezó a jugar interior, donde era aplastantemente superior y con seis canastas fáciles en la pintura voltearon la diferencia, de un 11-2 a un 13-17 con un parcial demoledor. Barbour era el que aguantó el tipo para que no se rompiese el partido ya en los últimos minutos del cuarto.
Y lo mismo hizo Kedzo en el comienzo del segundo y, a base de triples, el COB se mantuvo con la inspiración en ataque, porque Burgos ya jugaba con comodidad y los locales necesitaron un 50 % en el triple para llegar con el marcador igualado al descanso (38-41). Para ello también apareció Barbour otra vez, tras su paso por el banquillo. Mientras los visitantes aplicaba el manual de Casadevall del rodillo, para jugar más fluido en ataque y con una marcha más en defensa.
Todo cambió en el tercer cuarto. El paso definitivo en defensa de Burgos llegó y al COB se le hizo de noche. Se quedó en solo ocho puntos y la claridad con la que jugaban los forasteros empezaba a dejar claro que la sorpresa iba a ser difícil. Fue el cuarto en el que las pérdidas y los errores se sucedieron en los locales y así llegaron a perder por 13 puntos (42-55). Quedaba esperar un arreón de intensidad cobista y que Barbour apareciese para rescatar a un equipo que quería seguir luchando.
Los síntomas del principio del último cuarto fueron esperanzadores. A Burgos se le atragantó la zona cobista y dejó de leer bien el partido y los de Sanz se engancharon al choque con un parcial de 11-0 en los primeros cinco minutos. El público dio un plus al equipo y en el Pazo se creía en la victoria (57-58). Sikma aguantaba a Burgos.
Era cuestión de fe y el COB peleó hasta el final. Aprovechó que Burgos se fue del partido por completo y ahí el equipo puso la casta y Ogide la espectacularidad para que el Pazo estallase y paso a paso se acercase la victoria. La defensa y la intensidad cobista acabó con el ataque burgalés y una antideportiva sobre Movilla tras un robo y el acierto en los tiros libres del escolta cobista sentenciaron el choque. Una victoria de fe y de las que debe marcar un punto de inflexión en la lucha por la permanencia de un equipo que mostró su mejor cara.
Parciales por cuartos: 15-19, 23-22, 8-17 y 28-10.
Árbitros: Lucas De Lucas (Castilla La Mancha) y González Cuervo (Castilla León). Sin grandes complicaciones.
Incidencias: Pazo Paco Paz, buen ambiente, con unos 2.000 espectadores en sus gradas.
COB (74): Mena (0), Barbour (20), Julio González (4), Sánchez (2), Ogide (18) -quinteto inicial-, Rai López (7), Kedzo (8), Serrano (0), Múgica (2) y Movilla (13).
BURGOS (69): Dani López (9), Xavier (14), Vinicius (14), García (4), Sikma (15) -quinteto inicial-, Ortega (2), Aguilar (3), Rocchia (3), Miguel (2) y Olmos (2).