El futuro de los coruñeses podría continuar vinculado a la Europa del Este, ya que el Dinamo de Kiev podría insistir en el servicio de ambos
24 feb 2013 . Actualizado a las 02:59 h.Exactamente un mes. Eso es lo que duró la aventura del gallego Iago Beceiro (A Coruña, 1993) en el Karpaty ucraniano. Allí llegó después de una complicada salida del Deportivo y en Lviv se encontraría con otro coruñés que era en esos momento la estrella del equipo y la sensación de la Liga, Lucas Pérez (A Coruña, 1988).
Pero en solo cuatro semanas la situación ha dado un vuelco inesperado. Al filo del cierre del mercado de fichajes invernal, el Deportivo intentó la cesión de Lucas hasta el final de temporada, pero el Karpaty consideró insuficiente la propuesta económica del club coruñés. Además, ofreció la renovación al delantero. Lucas, que renunciaba a mitad de su salario para jugar en el Deportivo estos meses, contestó que solo aceptaría prorrogar su contrato si se le cedía al Dépor. El préstamo no cuajó y desde entonces, el Karpaty adoptó medidas de presión con el ariete, al que dejó fuera de la concentración de pretemporada en Turquía que termina estos días.
Estas medidas coercitivas terminaron por afectar al recién llegado Iago Beceiro, que ayer regresaba a A Coruña después de que el Karpaty le expulsase por compartir representante con Lucas Pérez. Sin embargo, el futuro de los coruñeses podría continuar vinculado a la Europa del este, ya que el Dinamo de Kiev, que ya intentó fichar a Lucas hace mes y medio, podría volver a insistir por hacerse con los servicios de ambos.