Moncho Fernández: «Hay un factor terrible, nos están lanzado más de 26 tiros libres»
DEPORTES
Asume que la ausencia de una pieza fundamental, como Andrés, pasa factura
08 feb 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Tras llegar a un acuerdo para renovar por dos años más, y antes de partir hacia Vitoria para asistir a la Copa, Moncho Fernández hace balance de las veinte primeras jornadas.
-¿Lo mejor hasta la fecha?
- Partiendo de cuál es nuestro objetivo al principio de temporada, tener nueve victorias es para estar contento. Eso, y ver que el equipo, en prácticamente todos los partidos, ha sido competitivo.
-¿Lo peor?
-Esas dos o tres derrotas que se nos escaparon con el partido encarrilado. Y, por supuesto, las lesiones de Robbie y Andrés.
-¿La de Andrés descose el flanco más débil?
-Un equipo como el nuestro, con un presupuesto pequeño, apuesta por lo que apuesta. Y está claro que Andrés es uno de los jugadores fundamentales, como hay otros. Cuando una pieza fundamental se te cae, te pasa factura. De todas formas, pese a la ausencia de Andrés, que está en la derrota de Badalona, si hubiéramos tenido en algún momento un poquito más de acierto y un poquito más de fortuna, en algún caso estaríamos hablando de otra cosa.
-Hummel y Buford aún no han cuajado. ¿Es la juventud, la adaptación...?
-Un poco de todo. En los dos coincide que son rookies. Juegan por detrás de jugadores verdaderamente importantes, aunque a veces combinan en la pista. Robbie tiene por delante a Kendall y ahora mismo William tiene por delante a los tres aleros. Tienen mucha competencia en su puesto. Son rookies y deben pasar el sarampión. Robbie ha alternado partidos mejores y peores, y William, estoy convencido, tendrá que darnos cosas mejores. De todas formas, tenemos esa tendencia de irnos a que son los americanos....
-Permita la interrupción. Son casos distintos. Hummel es jugador de primer rango, Buford más de complemento.
-Robbie ha tenido partidos buenos en victorias muy importantes. Me vienen a la cabeza varios. Quizás le pase factura todo lo que ha pasado al principio. Es el jugador que se ha perdido más entrenamientos por culpa de las lesiones. Quizás eso haga que su explosión sea más tardía. Aún así, hemos visto qué es capaz de dar en aquellas cosas que sabe hacer bien.
-Decía Oriol que ahora las defensas rivales se centran más en el perímetro y en Corbacho.
-Evidentemente, con Alberto las defensas son durísimas. Muchas veces, creo que demasiado duras, y fuera de la legalidad. El análisis que hay que hacer es si tu perímetro falla porque defienden muy bien o porque está desacertado. Creo que se han dado las dos situaciones.
-O una cosa lleva a la otra.
-Muchas veces es cuestión de rachas y momentos de forma. Lo que tienes que buscar, como entrenador, es seguir generando esas acciones de ventaja. Y si se generan y no eres capaz de meterlas, lo que no puedes hacer es decir que antes, como entraban, estaban bien, y ahora, si hay un tiro franco y lo fallo, está mal. En nuestra forma de jugar el perímetro es importante, pero el juego interior también lo es. Creo que ha pesado más nuestra defensa que nuestro ataque en las derrotas.
-¿El cambio de defensa en Murcia es un intento por variar la inercia?
-No. Ya lo hicimos en Vitoria. En nuestra filosofía defensiva tenemos diferentes variables. Ha habido partidos en las que las hemos alternado. Y otros en los que no. Siempre tienes un plan de partido y un plan B de partido. Pero, para que las cosas salgan, tiene que haber un trabajo. En Murcia estuvimos bien. Es curioso, porque es una defensa que puede llevar a desemparejar, a dejar a un pequeño con un grande y generar problemas en el rebote. Y, sin embargo, de los catorce rebotes ofensivos que perdemos, solo uno es por esa circunstancia, por un miss match. Más importante que el tipo de defensa es ser bueno en el rebote y en el uno contra uno.
-En los últimos partidos el Obra tiene cuartos en los que encaja cerca de 30 puntos. ¿Ha perdido regularidad?
-Hay un factor terrible en los últimos partidos: nos están lanzando más de 26 tiros libres. Supone encajar puntos fáciles y no poder coger ritmo. Eso nos está haciendo mucho daño.