¿Quién me cambia los cromos?

Luis Manuel Rodríguez González
LUIS M. RODRÍGUEZ OURENSE / LA VOZ

DEPORTES

Miguel Villar

El álbum de la UD Barbadás revoluciona a los niños de su escuela de fútbol

17 ene 2013 . Actualizado a las 19:55 h.

Lo tengo, no lo tengo. El soniquete resuena en las instalaciones deportivas de Os Carrís, porque en poco más de una semana, el álbum de cromos de la la Unión Deportiva Concello de Barbadás se ha convertido en un trofeo preciado para jóvenes deportistas, padres y madres o aficionados en general.

Así lo reconoce el presidente de la entidad balompédica, José Manuel Fernández: «La verdad es que en pocos días está causando furor, era una idea que ya nos habían presentado el año pasado, pero hasta que nos enseñaron el del Pontevedra, no nos pareció interesante».

La iniciativa partió de una empresa de la vecina provincia que se dirigió al Barbadás como lo había hecho con otros clubes, pero no fue hasta la presente campaña cuando en el seno del equipo azulón creyeron que sería más adecuada, como reconoce el propio dirigente: «Nos pareció que era interesante que los niños de la escuela de fútbol contaran con un álbum que rememorara toda la temporada, los beneficios no son grandes, pero tampoco nos causa ningún gasto añadido y seguramente dentro de varios años será bonito volver a verlo».

En entrenamientos o en día de partido, puede verse a niños con su mazo de cromos repetidos, intercambiando y buscando, al fin y al cabo, esas piezas que necesitan para completar su apreciada colección. Padres y madres con listas en las que cotejan cromos ayudan a los pequeños de la casa en esa labor y hasta algún integrante de la estructura de la sociedad deportiva busca -bolígrafo en mano- las firmas de los protagonistas de un curso futbolístico que quedará en la memoria del municipio, pero en especial de la populosa población de A Valenzá, ya casi anexa a la capital ourensana.

El hervidero de los entusiasmados coleccionistas se amplía al resto de los establecimientos en los que se están distribuyendo las estampas, desde locales comerciales en el barrio, hasta la propia cafetería del campo de fútbol o las de las piscinas.

Al precio de un euro se vende cada sobre, con ocho cromos en su interior, entre los cuales se pueden encontrar numerosos modelos. José Manuel Fernández recuerda que «hay un total de unos cuatrocientos, porque los futbolistas del club están rondando los 300, más técnicos y delegados o las pegatinas que sirven para completar las fotos grandes de cada plantilla».

Y es que nadie se ha quedado fuera de la nueva propuesta, desde el primer equipo que este año milita en la Tercera División a los pequeños prebenjamines, ufanos ellos al portar su propio cromo con adhesivo en su parte posterior. Tan siquiera falta algún que otro error de imprenta, para incrementar la singularidad, con el paso del tiempo.