La gran trayectoria del Racing, que paga por incentivos, descuadra sus cuentas
07 ene 2013 . Actualizado a las 07:00 h.El Racing de Ferrol, que se transformó en una Sociedad Anónima Deportiva en la temporada 2001/2002, tras el histórico retorno a la Segunda A de junio del 2.000, es uno de los clubes más saneados del fútbol gallego, ya que no debe ni un solo euro. Sin embargo, el club ferrolano no ha sido ajeno a la crisis ya que en las tres últimas temporadas ha militado en la Tercera División. Por eso, la entidad ha tenido que apretarse el cinturón y tomar medidas encaminadas a rentabilizar al máximo los recursos disponibles: «Durante años -explica Isidro Silveira (hijo), que es el consejero delegado del Racing y quien se encarga de las cuentas de la sociedad- hemos contratado a los jugadores por una cantidad fija. En muchos casos el futbolista no cumplía las expectativas y había que respetar su contrato, ya que así lo marca la ley. Esta temporada a casi todos los jugadores les hemos firmado por un fijo, variable dependiendo de la valía del jugador, y el resto lo reciben por incentivos. Les ofrecimos 50 euros por partido ganado a todos los convocados en cada choque y otros 50 euros por cada gol que marquen. Es como pagar por productividad y además creo que también se incentiva al jugador. Casi todos los jugadores aceptaron el reto», explica.
Pero, el Racing es un equipo de récord esta temporada, ya que ha ganado dieciséis de los diecinueve partidos de la primera vuelta y se han anotado 45 goles, circunstancias que ha desangrado al Racing económicamente. De todos modos, Chino Silveira dice que paga los incentivos con gusto: «Las cuentas del Racing están muy justas, tanto ingresamos, tanto podemos gastar. Es la forma de finalizar la temporada medianamente bien. La primera vuelta del equipo ha sido muy buena, extraordinaria, y esperamos que la segunda vuelta será similar. Por eso hemos calculado que esta temporada nos gastaremos en incentivos entre 30.000 y 40.000 euros. Es un dinero bien empleado y que no podremos llorar. Si ellos se lo ganan, a mí no me dolerá pagárselo», señala.
Entiende que es mucho dinero extra aunque también asegura que cuando las cosas van bien también es más fácil conseguir recursos: «Nos estamos gastando un dinero extra, aunque cuando los resultados son buenos todo el mundo es más feliz. Ver al equipo en la zona alta de la clasificación anima al racinguismo y hasta consigues más socios o va un poco más de gente al campo. También es más fácil llegar a los espónsores. Está claro que es más fácil vender a un Racing ganador que a un Racing mediocre», asegura.
Cada vez tiene que hacer números para cuadrar las cuentas: «Con tantos triunfos y tantos goles, estamos gastando del orden de mil euros por partido, cuatro mil al mes, que es mucho dinero para un Racing en el que las habas están contadas. Tampoco me dolerá darle la prima de ascenso, más o menos una mensualidad del jugador, si en el mes de mayo, como espero, conseguimos el retorno a la Segunda B», explica.