A un lado del cuarenta por veinte, los chavales del Santiago Futsal, un colectivo animoso y atrevido, que puede ganar o perder, pero que nunca se arruga; al otro lado, una colección de internacionales de las selecciones de España, Brasil y Argentina, un Inter Movistar que siempre es aspirante al título en cualquier competición en la que tome parte. Al final, los tres puntos se quedaron en casa, después de un duelo admirable en el que todo le salió redondo al grupo de Santi Valladares. Y no fue de chamba, pese a que el portero Álex fue el mejor del partido. Enfrente, Luis Amado también ofreció un recital, con intervenciones muy meritorias.
El Santiago Futsal saltó a la cancha de Sar con las ideas muy claras. Asumió que no le convenía discutir la posesión de balón a un rival que sabe mover el esférico como pocos, con precisión y velocidad.
Lo que intentó es que el Inter Movistar viviese lo más alejado posible de la portería de Álex, con una defensa agresiva y muy adelantada. Y con frecuencia optó por los envíos largos a la hora de salir del área propia.
El conjunto de Valladares tardó veinte segundos en poner a prueba a Luis Amado. Robó el balón y Diego Quintela, desde la frontal del área, chutó.
En los primeros minutos el Inter apenas creó peligro. Y en el seis llegó el primer tanto para los locales, en una gran maniobra de Alan Brandi.
La irrupción de un zurdo
El canario, curiosamente, pertenecía el pasado curso a la disciplina del Inter. Pero estaba perdido cuatro categorías más abajo de la élite. Y este verano, casi sin querer, recaló en Compostela. Utiliza la pierna derecha solo para apoyarse, pero con la izquierda puede hacer cualquier cosa: acuna el cuero, lo esconde, lo muestra y lo doma con naturalidad. Recibió un balón en el área, se giró inesperadamente y le sirvió un pase en bandeja a Raúl Campos para que empujase, con todo a su favor.
Tres minutos más tarde David Pazos, que la pasada campaña era juvenil y que parece ya un veterano con galones de mariscal, robó un balón, se lo regaló a Quintela y acompañó la jugada. Rechazó Luis Amado, y el propio Pazos remachó.
A partir de ahí el Inter puso más intensidad a su juego ante un adversario que siguió firme en la retaguardia y listo y valiente para buscar el contragolpe. Los madrileños se encontraron con un Álex inspiradísimo que lo paró casi todo.
Tras el descanso acortó distancias Eka, en una acción poco elogiosa porque se aprovechó de un saque de banda en el que Lucho estaba atándose la zapatilla. Se quedó solo y resolvió con calidad. Poco después Rivillos vio la segunda amarilla y el Santiago tuvo la paciencia necesaria para encontrar un resquicio cuando estaban a punto de agotarse los dos minutos en superioridad numérica.
A falta de cinco minutos Rafael se enfundó la camiseta de portero jugador, y el Santiago sentenció. Primero, con un doble penalti que transformó Raúl Campos, tras una falta muy bien buscada por Hamza. Después, con un gol de portería a portería anotado por Álex, el héroe del partido. Coronó una matinal de júbilo en Sar.
Goles: 1-0, min 6: Raúl Campos. 2-0, min 9: David Pazos. 2-1, min 30: Eka. 3-1, min 33: Raúl Campos. 4-1, min 37: Raúl Campos, de doble penalti. 5-1, min 38: Álex, de portería a portería.
Árbitros: Arce Ruiz y Gallo Suárez. Irregular actuación. Expulsaron a Rivillos por doble amarilla, min 31.
Incidencias: Multiusos de Sar. Unos dos millares de espectadores en las gradas.
Álex, David Ruiz, David Pazos, Hamza y Diego Quintela -cinco inicial-.
Jorge, Lucho, Raúl Campos, Alan Brandi y Santiago.
Luis Amado, Tobe, Pola, Rafael y Rivillos -cinco inicial-
Ortiz, Eka, Borruto, Álvaro y Matamoros.