Nueva etapa en el banquillo del Breogán. De la mano de Lisardo Gómez, los celestes tratarán de enterrar el recuerdo de las dos últimas derrotas. El rival a batir es el Cáceres, conjunto muy rejuvenecido que cuenta como directores de orquesta con Morentin en el parqué y Carlos Frade en la banda. El choque arrancará a las 20.45 horas en el Pazo Universitario.
El Breogán recupera para el envite de esta noche a Winchester, lesionado antes del partido contra el Palencia. Una de las claves para hacerse con el triunfo podría radicar en controlar el ritmo de partido. El Cáceres es un conjunto que no acaba de encontrar la regularidad en los partidos. Capaces de firmar minutos a gran nivel, se colapsan en otras ocasiones. El joven Van Oostrum, intermitente como su equipo, y el ex obradoirista Nguema son los encargados de llevar la batuta.
El conjunto extremeño trata de construir su baloncesto ofensivo desde dentro. Morentin es el referente interior. Duinker y Ashaolu también pueden acaparar tiros. En el perímetro, Robles es el encargado de aparecer en los momentos calientes. Ademas, Peña dota de equilibrio al equipo, ya que puede anotar desde larga distancia o apoyar en la lucha cerca de los tableros.
Dos caras en la presión
En defensa, el equipo de Carlos Frade puede aplicar presión a todo campo. No obstante, también sufre cuando le achuchan en primera línea, circunstancia que, por confección de plantilla, no es una de las virtudes del Breogán.