Las aguas ya bajan mas tranquilas en el seno del Boiro. Y no es para menos. La goleada el domingo al Dubra por 6-2 devolvió la alegría y la autoestima a un club que lo estaba pasando mal desde hace mes y medio. Llevaba cinco derrotas consecutivas y un montón de minutos sin marcar un tanto. Pero la suerte cambió y la pequeña revuelta que hubo hace unas semanas en el vestuario quedó olvidada y ahora ya solo se piensa en el siguiente compromiso, la visita al Soneira.
El preparador, Gelucho, está muy satisfecho del comportamiento de sus jugadores. Comenta que el domingo hicieron bastantes cosas buenas pero «tamén algunha mala». Entre estas últimas, señala que encajaron dos goles. En el lado opuesto está que recibieron un tanto nada más comenzar el choque pero que supieron sobreponerse y hacer un buen partido.
Terreno en malas condiciones
En el lado positivo está también la lucha de sus pupilos y el esfuerzo realizado. Dice que el Boiro se mostró como un equipo que quiere cambiar la dinámica de las últimas jornadas y así «o demostrou», a pesar de que el terreno de juego estaba bastante mal.
Gelucho explica que jugaron con criterio y crearon numerosas ocasiones e incluso la diferencia pudo ser mucho más amplia en el marcador. Y es que según aclara, «solo houbo un equipo no campo que ganou con autoridade». Ahora, añade que espera seguir la misma línea y mejorar algunas cuestiones como la de no encajar.
Por último, destaca la labor del nuevo jugador, que debutó el domingo, Antonio, que «aportounos pausa e criterio».