El Estudiantes remonta el vuelo

Manuel García Reigosa
M. G. Reigosa SANTIAGO / LA VOZ

DEPORTES

El director deportivo, Himar Ojeda, explica cómo se gestó el proyecto

30 nov 2012 . Actualizado a las 20:15 h.

El Estudiantes echó un borrón en su expediente el pasado curso. Por vez primera en la historia se vio en la LEB, después de una campaña aciaga y una remontada que no consiguió culminar en la última jornada. De alguna manera, se puede decir que lo salvó la crisis, porque los problemas económicos del Menorca y del Alicante permitieron al conjunto madrileño y al Valladolid conservar su estatus ACB. Curiosamente, a los dos parece haberles sentado bien la repesca. Firman cinco triunfos y cuatro derrotas, el mismo balance que el Obradoiro.

El elegido en el mes de julio para diseñar el nuevo proyecto deportivo estudiantil fue Himar Ojeda, que acababa de cerrar una etapa fructífera en el Gran Canaria. Allí fue ayudante de Pedro Martínez, director deportivo y director general.

Ojeda recuerda que la primera decisión, ya en julio, fue la de buscar el entrenador, y que enseguida hubo acuerdo. Txus Vidorreta encajaba como un guante en el perfil y el técnico vasco se identificó desde el minuto uno con el plan de ruta. «A partir de ahí -añade Ojeda- nos planteamos intentar formar un triángulo con las renovaciones de Kirksay y Gabriel, y con el fichaje de Carl English».

Paciencia y premio

Los dos frentes eran complicados, sobre todo el de tratar de conservar a dos de los jugadores que mejor habían rendido el curso anterior. La clave para llegar al entendimiento fue «manejar bien los tiempos». En un primer momento, las diferencias económicas era notables. Pero con el paso de los días quedó claro que el mercado no estaba para alegrías, y al final hubo acercamiento.

Con Carl English resultó definitiva la propuesta deportiva: «No estaba contento con su última temporada, quería reivindicarse y nosotros teníamos claro que lo buscábamos para desempeñar un papel importante».

El dibujo se completó con un debutante, Kyle Kuric, «que puede llegar a ser un referente», y con la experiencia de Lamont Barnes para el juego interior.

El sábado se verán las caras dos equipos que han tenido que configurar sus proyectos de este curso con menos dinero. Para ambos, esta se presenta como una campaña hacia la consolidación. En el caso de los madrileños, tras superar un proceso concursal y un descenso que no se llegó a consumar; en el de los compostelanos, tras lograr la permanencia y convertirse en sociedad anónima en un contexto económico general muy adverso.