Un desenlace admirable

La Voz

DEPORTES

19 nov 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Aunque contrario a nuestros intereses, y triste para España, la Davis ofreció un desenlace admirable, en un ambiente festivo y deportivo a un tiempo.

La última jornada empezó con un David Ferrer espléndido una vez más. Mantiene un altísimo nivel con un ritmo muy alto. Dominó a un jugador muy agresivo como Berdych, que estuvo a remolque del ritmo que le marcó. El checo, sin llevar la iniciativa, y al tener que defenderse, no funciona igual.

El quinto partido se puede analizar desde dos perspectivas. Por un lado, la del manejo de la tensión. La final brindó a Stepanek una motivación extra para ser el héroe de su país tras una larguísima trayectoria. Transformó la presión en un incentivo de la primera a la última bola. Mientras que a Almagro pareció atenazarle, al no ser capaz de hacer su mejor juego ante un rival muy inspirado.

Desde el punto de vista de la estrategia, se apreciaron diferencias. Por un lado, un tenista que sabe perfectamente a lo que juega: ser agresivo y buscar la red tanto en los juegos de saque como en los de resto, y que tiene en el revés, la volea y el remate sus mejroes golpes. Almagro no encontró nunca la manera de contrarrestar el resto de Stepanek, y se limitó a jugar sin una estrategia clara.

El éxito de Stepanek y su tenis de ataque demuetra que los buenos voleadores pueden jugar al ataque y ganar partidos si las pistas ofrecen las condciones idóneas. Se reivindica también así la volea, casi desaparecida del repertorio de muchos jugadores. Radek dio una auténtica lección en la red. Su pasión, a los 33 años, fue admirable. Jugó tres partidos en tres días y terminó lanzándose en plancha y aguantando físicamente.