La epidemia está en la portería

Montse García Iglesias
Montse garcía LALÍN / LA VOZ

DEPORTES

Las lesiones se han cebado con los metas y siete se han visto afectados

15 nov 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

¿El puesto de portero la mejor posición en el campo de fútbol para evitarse lesiones? Este año esta pregunta tendría una clara respuesta negativa. Una epidemia de lesiones, de diferente índole y origen, parece haberse cebado con los metas. Siete que se han puesto bajo los tres palos en equipos de Primera y Segunda Autonómica de la zona se han quedado en el dique seco en partidos de esta primera parte del campeonato liguero.

El último en sumarse a la lista de lesionados fue el portero del Lamela, Marcos, que este último fin de semana sufrió un encontronazo fortuito contra el delantero del Amio, Jairo. En su caso, el fuerte golpe que obligó a interrumpir el partido durante unos veinte minutos, le mantuvo ingresado en el hospital cuatro jornadas. Este martes el meta fue sometido a una intervención quirúrgica al detectarle una fractura en la zona de la mandíbula. Desde el club están en contacto continuo con el jugador y asumirán costes del tratamiento de recuperación.

Pero la epidemia de lesiones ya había afectado con anterioridad a otros porteros. La nómina de afectados tiene sus números más amplios en planteles como el Piloño, también de Primera Autonómica, con tres de los que estuvieron bajo bajos que tuvieron que pasar obligatoriamente por la enfermería, así como del Tabeirós, con dos de sus guardametas lesionados. En el equipo estradense de Segunda Autonómica, Javi, se lesionó en el partido contra el Val do Ulla. Por su parte, Dani, el otro de los porteros del equipo, también ha tenido que quedarse en el dique seco pendiente de pruebas médicas.

Los de Zipi para paliar estas dos bajas en el equipo han buscado su sustituto en un portero que estaba militando en la categoría de veteranos y que ya conocían: Café. El portero, de 37 años, ha jugado ya los tres últimos encuentros del campeonato liguero con el Tabeirós.

Por su parte, también el Silleda ha visto como su meta, Marcos, no podía participar en la última jornada en la competición. En este caso, y ante la ausencia de un portero suplente, el que este domingo se puso bajo los tres palos en el campo del Outeiriño fue un jugador de campo: Manuel González. No era tampoco la primera vez para él y dejó su portería a cero.