Andrés Rodríguez es uno de mis bases favoritos de la Liga. Es de los pocos bases que quedan todavía del baloncesto que yo jugué, que ya no se ven muy habitualmente por las canchas. Un base que dirige y que manda. Y que sabe mandar. Que está siempre presente y ofreciéndose, que da el pase perfecto en el momento oportuno. Cuando el equipo lo necesita, Andrés siempre está. Además, contribuye con puntos y sabe mostrarse en ataque cuando el equipo se atasca. Y es un buen defensor.
Andrés Rodríguez es un jugador muy completo en todas las facetas del juego. Es uno de los motores del Obradoiro. La cabeza y el cerebro. Cuando Andrés juega bien, el equipo va bien. Cuando algunas veces no está, el equipo sufre.
Ya desde que lo empecé a seguir en su primer año en el Obra era un jugador importante. Pero esta temporada le veo mejor que nunca, con muchísimo más peso y mayor responsabilidad. Domina más el equipo. La experiencia adquirida estos años le ha dado un saber estar que le hace mucho mejor jugador.
Creo, estoy seguro, que va a ser uno de los bases de este año en la Liga Endesa. Hará una gran temporada y me gustaría que siguiese en el Obra muchos años, pero será difícil retenerle.
No le conozco personalmente, pero me gustaría charlar con él de las cosas del Obra, como equipo y como institución. Y saber qué siente al jugar en un club con más de cuarenta años de historia y en un ciudad con una gran afición.